
Cuando tenemos alguna dolencia o malestar, nos dirigimos a la farmacia y llevamos aquel medicamento que nos recomendó algún amigo o familiar, o que la televisión nos aconsejó como el mejor y el más efectivo. No obstante, los medicamentos deben tomarse con un propósito determinado, según las indicaciones de un profesional.
Asimismo, algunas de las actitudes que no debemos realizar son: ♦Tomar medicamentos de venta bajo receta sin prescripción médica
♦Administrar inadecuadamente los remedios (distribuidos en momentos del día diferentes a los indicados, en dosis aumentadas o disminuidas,sin respetarla frecuencia necesaria) ♦Discontinuar el uso de una medicina prescripta sin consultar al médico.
♦No prestar atención o no consultar respecto de los efectos secundarios.
♦Tomar,al mismo tiempo, medicación prescripta por diferentes médicos.
♦Combinar alcohol con drogas antidepresivas,antihistamínicos, tranquilizantes o pastillas para dormir.
♦Prolongar la toma de la dosis de una medicación,para que dure más tiempo de uso que el establecido por el médico. ♦No informar al profesional que medicamentos se han estado tomando antes de visitarlo. ♦Continuar tomando la medicación después que la necesidad original terminó. ♦Utilizar drogas vencidas. ♦Guardar medicamentos para el autotratamiento en algún momento futuro.

Podemos señalar que los medicamentos cuya entrega y administración no requiere receta médica -denominados de venta libre- pueden ser utilizados para prevenir o tratar dolencias menores. En algunas personas crónicas o recurrentes, luego de un diagnóstico y prescripción médica iniciales, la automedicación es posible, reservando el médico su rol de consultor. Pero, una persona sólo puede identificar qué problemas de salud menores puede manejar, a qué medicamento puede recurrir, y de qué manera debe utilizarlo, si posee la información apropiada.
Entre los medicamentos de venta libre más comunes se encuentran antiácidos, antifebriles, descongestivos, laxantes, antidiarreicos y suplementos de vitaminas y minerales. Aunque no necesiten prescripción, el uso incorrecto o irresponsable de estas sustancias también puede generar consecuencias no deseadas.
La aspirina y la vitamina C en dosis excesivas, por ejemplo, pueden afectar la formación de esperma y generar una reducción de la fertilidad en los hombres. La aspirina también es capaz de producir efectos colaterales sobre el tracto gastrointestinal, como acidez, náuseas y vómitos. Asimismo,grandes dosis de vitamina A pueden provocar desórdenes menstruales. El ibuprofeno en altas cantidades puede demorar el período menstrual hasta 14 días. Por este motivo, debemos subrayar la necesidad de una conducta responsable por parte del consumidor,al momento de decidir cuáles medicamentos de venta libre ingerirá. Asimismo, la recomendación del farmacéutico no debe ser considerada del todo como voz autorizada, dado que sólo se basará en los signos y síntomas que sentimos. De este modo, sólo nuestro médico de cabecera conoce nuestro cuerpo y nuestras posibles reacciones frente a determinados estímulos.

La dieta juega un papel fundamental en el equilibrio hormonal y sobre el funcionamiento del aparato genital. Al menos durante los días que preceden a la menstruación,y los primeros días del ciclo, hay que procurar seguir una dieta equilibrada, y eliminar los alimentos refinados y las conservas. Como norma general, hay que repartir las comidas a lo largo del día (lo mejor es comer en seis veces y en poca cantidad) y primar los carbohidratos, para facilitar la digestión. Mientras dura la menstruación, complemente su dieta con cosas dulces (pasas, ciruelas…), pasta, pan y fruta fresca, en la cena, porque ayudan al organismo a producir serotonina, un neurotransmisor cerebral que mejora el humor, relaja y, sobre todo, reduce la ansiedad.
Si durante la menstruación sufre fuertes hemorragias, podría padecer una carencia de hierro lo cual se traducirá en una falta de oxígeno en los tejidos. Además de verse pálida, puede sentirse fatigada. Por lo tanto,se impone una dieta rica en hierro,con alimentos como el pollo, espinacas o cereales. Además,es recomendable evitar los alimentos ricos en sal, como las sopas instantáneas, embutidos y conservas, ya que la sal favorece la retención de líquidos.

1 vaso de leche caliente ayuda a aliviar los dolores, si éste es soportable, pero constante, porque el calor favorece la circulación sanguínea y atenúa la tensión de la zona pélvica. Además, la leche estimula la producción de endorfinas, unas sustancias químicas que se originan de forma natural en nuestro cerebro, que ayudan a soportar el dolor y ralentizan las contracciones del útero

La vitamina C parece que juega un papel protector contra la aparición de arteriosclerosis.Todas las enfermedades vasculares -el infártela angina de pecho, el ictus o los problemas circulatorios en las piernas-tienen un elemento en común: la placa arteriosclerótica. Este depósito de sustancia lipídica endurece los vasos y restringe el diámetro de las arterias, haciendo pasar menos sangre y dificultando la circulación. En su formación tiene un papel la lipopotreína LDL, sustancia que transporta el colesterol malo

10 minutos a 1 hora es el tiempo que debe durar la siesta. No se recomienda dormir más, para no modificar el ritmo del organismo. Asimismo, los especialistas sostienen que cuando la siesta excede el tiempo indicado, son comunes los ataques de mal humor propios de la misma inercia del sueño, dado que la personara tardará más tiempo en despertarse y poner los pies otra vez en el suelo. A su vez, una siesta tan larga puede dificultar conciliar el sueño durante la noche. No obstante, las investigaciones han concluido que una siesta corta de 15 a 20 minutos sumada a ocho horas de sueño, supone un mejor descanso y mayores beneficios que si se agregan los mismos minutos al descanso nocturno

Como debemos dormir
Para disfrutar de una buena siesta, es muy importante tomarla después de almorzar, y no necesariamente debemos realizarla metidos en la cama con el pijama puesto. También podemos recostarnos en un confortable sofá. Como señalamos anteriormente, el tiempo estimado es de entre 15 y 30 minutos, sin superar nunca la hora. Para ello, es fundamental establecer horarios de siesta y otros para continuar con la rutina. Si dejamos pasar más tiempo, la tensión arterial y la temperatura corporal disminuyen, lo que induce a un reposo aún más profundo, dificultándonos, luego, retomar nuestras obligaciones. Por otro lado, es esencial lograr un buen ambiente de descanso. Arreglar el dormitorio, manteniéndolo limpio, oscuro y fresco. Debemos evitar posibles elementos perturbadores: celulares encendidos, radio y televisión.
Además, deberemos tener en cuenta la compra de un buen colchón y una almohada que permita mantener la cabeza, el cuello y la columna vertebral alineados.
Por último, al levantarnos se recomienda tomar un vaso de agua o comer un pedazo de chocolate para reanudar la actividad habitual.

Los beneficios de la siesta están más que demostrados,y su eficacia se observa tanto a nivel corporal como psicológico y espiritual. Incluso, un estudio realizado en Japón comprobó que las personas que duermen siesta, rinden hasta un 30 por ciento más que aquellos que no la practican. De igual manera, la moda de dormir siesta, poco a poco, está ganando más adeptos, y esta costumbre está siendo bien recibida dentro de los círculos médicos. Si tiene un tiempito durante la tarde, aprovéchelo para dormirse una siesta. Observe todos los beneficios que puede brindarle:
♦ Protege contra el estrés y las enfermedades cardiovasculares.
♦ Estimula la creatividad y aumenta el rendimiento laboral.
♦ Favorece las habilidades de aprendizaje y memoria, tanto como ocho horas de sueño.
♦ Ayuda a despejar la mente y aliviar tensiones.
♦ Posee efecto reparador, combate los radicales libres, previene el envejecimiento y alarga la vida.
♦ Luego de la siesta,la cara refleja luminosidad, frescor, optimismo y buen humor.
♦ Elimina la fatiga física y mental.
♦ Refuerza la salud y facilita la digestión.
♦ Mejora la alerta y la capacidad psicomotriz.
♦ Disminuye la sensación subjetiva de somnolencia.

“Llagas de fuego”
Son pequeñas úlceras ubicadas en la boca, la lengua o las mejillas.
Son denominadas “llagas de fuego” dado que resultan ser muy dolorosas. Generalmente, aparecen sólo una vez y duran, aproximadamente, una semana. Sus causas aún no han sido totalmente estudiadas; no obstante, suelen asociarse a estados de estrés psicológico o emocional, indigestión y ardor de estómago. A veces estas llagas acompañan al herpes labial u otras enfermedades virales, lo que sugiere que son también infecciones de ese origen; pero esto no es así en las úlceras comunes. Las aftas son benignas aunque bastante dolorosas, y dificultan tanto la ingesta de alimentos como el habla, manifestando gran sensibilidad al momento de tomar bebidas calientes o alimentos picantes,junto con sensación de boca seca y halitosis. Normalmente, aparecen en la parte interna de los labios, los carrillos y la lengua. Su tamaño es muy variable, con forma normalmente redondeada u ovalada, y su color blanquecino amarillento, con los bordes rojo intenso y ligeramente elevados. Suelen tardar entre una y cuatro semanas en curarse, sin dejar cicatriz alguna. No se puede predecir su reaparición, pero si tardan mucho tiempo en curarse o reaparecen con frecuencia, es mejor consultar a su médico para descartar posibles enfermedades de mayor relevancia.

AL ASAR: tape o envuelva la comida en papel aluminio.
USE EL MICROONDAS: hay verduras como la coliflor que retienen más vitamina C cuando se cocinan en él.
LAVE LAS FRUTAS Y LAS VERDURAS EL TIEMPO JUSTO: a más agua, menos beneficios.
UTILIZAR LA OLLA A PRESIÓN: es el sistema de cocción más conveniente.
NO TROCEE EN EXCESO LOS ALIMENTOS. Si se empeña en hacerlo perderá muchas vitaminas.
EVITE RECALENTAR los platos o destruirá todos sus nutrientes