Enfermedades de transmisión sexual
Se denominan “Enfermedades de transmisión sexual” o E.T.S. a diferentes afecciones que puede contraer un hombre o una mujer contagiadas a través de una relación sexual, y si bien puede haber otras formas de contagiarse, esto es excepcional.
Cuando yo empecé a estudiar, a estas enfermedades se les llamaba “enfermedades venéreas” y eran cuatro o cinco, ahora se reconocen como E.T.S. cerca de veinticinco enfermedades. En esa época estaba encabezada por la sífilis, hoy lo es por el sida y le seguía la gonococcia, el chancro blando, la linfogranulomatosis, el granuloma venero, a lo que se fueron agregando otras enfermedades como: clamidiacis, vaginosis bacteriana, trichomoniasis, moniliasis, papiloma-virus, herpes-virus, hepatitis b, etc., etc.
En la mujer las manifestaciones más frecuentes de las diferentes E.T.S., se pueden resumir en : flujo y erosiones o úlceras en el aparato genital.
El flujo, que es la secreción excesiva, que sale por los genitales externos, es la consecuencia, es la expresión y no la causa de la E.T.S.. Ese flujo tendrá diferentes características (color, olor, consistencia, etc.) según sea la E.T.S.
Se debe aclarar, qué hay un flujo que es normal, fisiológico, el cual tiene un aspecto mucoso, transparente, inodoro, que aparece en diferentes momentos de la vida de la mujer. Así por ejemplo, éste puede verse en los días que ocurre la ovulación, o también aparece flujo en los juegos eróticos pre-relaciones sexuales, o en la embarazada. Pero hay un flujo patológico, éste sí, es la expresión de una infección genital, el cual ya no será mucoso, como clara de huevo, sino que podrá ser más consistente, más espeso, de color amarillo, con aspecto de pus o amarillo verdoso o grisáceo o sanguinolento, etc.. acompañado de olor fétido u olor a pescado, variando con el tipo de E.T.S.
Otra manera de exteriorizarse una E.T.S. es por una ulceración o erosión en los labios vulvares, capuchón y clítoris, en el periné, en el ano, en la vagina, en la boca, etc.
Para que se entienda mejor, una ulceración es una llaguita, que puede ser única o múltiple, de alrededor de 1/2 a 1 cm. de diámetro, dolorosa o indolora, que a veces dura ocho a diez días, otras como en la sífilis dura un mes y desaparece, pero eso no significa que la sífilis se curó. Otras veces las úlceras son múltiples y muy dolorosas como en el herpes vulvar. Otras veces la ulceración se acompaña de un agrandamiento de los ganglios, otras, esas ulceraciones resuman escasa secreción.
DIAGNOSTICO
El lector podrá preguntarse si mirando el tipo de flujo o el aspecto de la ulceración se puede hacer un diagnóstico de la E.T.S. que los produce. Se puede hacer un diagnóstico, aproximativo, que muchas veces es totalmente certero, cuando el flujo o la úlcera tiene las características típicas. Pero se debe completar con exámenes paraclínicos que variarán según sea la E.T.S. sospechada.
Así por ejemplo, si el flujo es blanco, espeso, grumoso como leche cortada y le produce picazón, en lo primero que hay que pensar es en una candidiasis, es decir en hongos. Hay circunstancias que favorecen la aparición de los hongos, son ellas: ingesta de antibióticos, diabetes, embarazo, uso de anticonceptivos orales. Si en cambio el flujo es de color grisáceo, con olor a pescado en descomposición, debemos pensar en vaginosis bacteriana.
Y si el flujo es amarillo-verdoso, de aspecto espumoso que produce mucho prurito, pensaremos en trichomoniásis. También con el examen clínico podemos orientarnos si se trata de una lesión ulcerada.
Si es única, indolora, dura con un fondo amarillento y con ganglios inguinales, pensaremos en sífilis. En cambio si son pequeñas ulceraciones muy juntas, que duelen mucho, pensaremos en un herpes.
Es decir, el examen clínico siempre debe hacerse y será completado con los estudios que el caso necesite.
Como reflexión final sobre el tema de las E.T.S. diremos: Como siempre en medicina, dirigirse primero a la profilaxis y en E.T.S. con más razón y para eso recordar:
♦ Pareja única estable.
♦ Utilización correcta del preservativo.
♦ Consulta precoz ante cualquier síntoma o ante un contacto dudoso.
Cumplimiento estricto de los tratamientos.
Tratarse la mujer y a la vez su compañero sexual.
Cumpliendo con estos consejos se lograrán disminuir todas las E.T.S. y no sólo el sida, que si bien es actualmente el más grave, también pueden serlo las otras enfermedades de transmisión sexual, que actúan como favorecedores en la aparición de un cáncer genital.








