noviembre 25, 2007

Agregue alimentos y pierda kilos

Filed under: Nutricion — admin @ 11:15 pm

Alimentos

El aumento de peso es un problema que responde a muchos factores y sin embargo, la insistencia en resolverlo limitando aportes -o sea, comiendo menos- ha sido el que se privilegió hasta el momento.
Muchas veces, efectivamente, este camino permite perder inicialmente peso, pero la alegría deja paso a la decepción cuando se vuelve a la alimentación de todos los días. El tan conocido y temido “síndrome del yo-yo” parece dar por tierra con todas las expectativas. En cambio, nuestra propuesta consiste en buscar otro camino y así perder peso sin volver a engordar. Adelgazar es un proceso que abarca toda nuestra realidad: personal, familiar, social y comunitaria. Por eso no alcanza con tomar un aspecto aislado, limitar la comida, como solución. Para adelgazar se necesita tomar la decisión de comprometerse en un cambio, de aceptar un nuevo cuerpo y de aprender a elegir lo que nuestro organismo necesita.

•  En primer lugar, las dietas fracasan porque apelan a la voluntad de limitarse. Y el organismo interpreta esa limitación como señal de hambre. Entonces, si llevamos al organismo a un estado de subcarencia… la reacción que sobreviene no se hace esperar: la compulsión, es decir, la necesidad de comer para terminar con el estado de necesidad.
•  Fracasan también porque tras cualquier brutal restricción de comida se oculta una forma de pensarnos como “seres máquina”: se limita el combustible y con eso se cree resuelto el problema.
•  Otro error consiste en medir lo que se come en términos de calorías, sin tener en cuenta si este organismo en particular efectivamente mide de la misma manera. Las dietas no son personalizadas, no tienen en cuenta ni la edad ni la contextura física. Tampoco factores como el sexo, la herencia genética, los problemas emocionales, el estado de salud, los trastornos que pueden haber acarreado dietas anteriores
•  Generalmente tampoco se toman en consideración las necesidades del organismo de nutrientes esenciales. Por ejemplo los hidratos de carbono son apartados y considerados peligrosos, cuando tanta falta le hacen al sistema.
•  Por último, el único objetivo de hacer dieta parece ser adelgazar kilos y se dejan de lado propuestas más trascendentes, porque adelgazar es un proceso que tiende al reencuentro del propio cuerpo, proceso que depende de una transformación interior.

La dieta del más

Sin duda no es a través de las prohibiciones o de la culpa que usted puede adelgazar. O tal vez sí, pero casi con seguridad para volver a engordar y reiniciar ese círculo vicioso tan conocido.
Entonces, para que usted pueda elaborar su propia dieta sin sufrir decepciones y sin volver a engordar, empiece desde ya a pensar en términos de “más”. ¿Qué significa esto? Que las opciones que ha seguido hasta ahora se basaban en el menos: menos calorías, menos comida, menos raciones, menos nutrientes… que en definitiva suponen menos vida.
Si nos acompaña, le mostraremos los más, que le asegurarán un cambio físico pero también un verdadero cambio interior para pensarse delgada por fuera y por dentro.
Comenzaremos por lo teórico, lo que no puede dejar de conocer. Su cuerpo necesita incorporar los llamados principios inmediatos: hidratos de carbono o azúcares, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

¿Y cómo saber qué pautas seguir?
Si hacemos una proporción aproximada, un organismo normal necesita incluir:
60% de hidratos de carbono en forma de pastas y cereales integrales, papas (sí, no se asuste, sáquelas de su injusto exilio y consúmalas prudentemente), dulces naturales preferentemente con fructosa, miel, pan integral, galletas de arroz integral.
25% de proteínas, como quesos descremados sin sal, legumbres combinadas con cereales integrales, huevos, carnes o productos de soja como milanesas, tofu o seitán.
15% de grasas, en particular de origen vegetal, como los aceites de oliva de primera presión, frutos secos y semillas de sésamo o de girasol.
Pero para lograr el verdadero éxito de esta propuesta, basada en el más, tenemos que tener en cuenta no sólo la cantidad sino también la calidad de los alimentos, ya que casi todos nosotros consumimos frutas, cereales y verduras desvitalizados -por provenir de suelos agotados, haber sido tratados con agroquímicos, haber sido guardados en el freezer o preparados en microondas-. Y, en muchos casos, al abusar de los llamados “fast-food“, de los alimentos “light” y los “diet“, generalmente pobres en ciertos nutrientes, terminamos por desequilibrarnos fatalmente.
Y, como ya hemos dicho, cuando el organismo no recibe lo que necesita, intenta compensar la falta agregando más y más.
¿Qué solución proponemos? Pues recurrir a una serie de complementos alimenticios, algunos que tal vez ni siquiera conozca, para nutrirse bien.
¿Por qué los llamamos complementos alimenticios? Porque en general son sustancias de composición muy compleja que tienen, en líneas generales, múltiples propiedades, entre otras:
Colaborar en el éxito de todo tratamiento para adelgazar, por los numerosos nutrientes que aporta.

•  Compensar deficiencias de principios vitales, tales como minerales, vitaminas, enzimas y aminoácidos, producto de una alimentación demasiado refinada o desnaturalizada.
•  Aumentar la resistencia de nuestro organismo frente al estrés o la enfermedad.
Algunos de estos maravillosos complementos son:

Levadura de cerveza en copos
Un excelente alimento por su excepcional aporte de aminoácidos esenciales, oligoelementos, sustancias activas y vitaminas del Grupo B. Dignos de destacar son algunos oligoelementos que actualmente escasean en nuestra alimentación. Puede espolvorearse sobre comidas dulces o saladas, incluso en reemplazo del queso rallado.

Germen de trigo
Rica fuente de vitamina E, un reconocido antioxidante, además de vitamina A, B y de minerales como zinc, hierro, calcio, fósforo, cobre y magnesio.

Miso
Este complemento es pasta de soja fermentada. La soja contiene todos los nutrientes esenciales para el organismo, además de aportar un gran porcentaje de fibra. Se utiliza diluyendo una cucharadita con un poco de agua y agregándolo a caldos, sopas o cereales. Algas marinas
Ricas en minerales, depuran el organismo y ayudan, además, a eliminar los depósitos de grasa del organismo. Por esta razón son ideales para incorporar en esta dieta para adelgazar.
Dada la variedad de algas y sus distintos usos y preparaciones, no dude en aprender a consumirlas.

¿Qué debo comer?

Tal vez usted esté acostumbrada a preguntarse qué es lo que no debo comer. Pero le prometimos hablar de sumar, no de restar, y por eso recomendamos que agregue a su dieta:

Verduras y hortalizas, en especial las de temporada.
Siempre debería comenzar su almuerzo o cena con una buena ensalada, lo más completa posible. Cuantos más kilos desee bajar, más fresca y nutritiva deberá ser esta ensalada. Cereales
Deseche los refinados, como el arroz común blanco y prefiera los integrales. Incluya mijo, trigo, arroz integral, trigo burgol -fino o grueso- y quinoa.

Legumbres
Nos referimos a lentejas, porotos adula, porotos comunes, porotos de soja, garbanzos.
Su consumo regular aporta muchísimo al organismo, pero recuerde que sólo es necesario comer una o dos cucharadas por comida.

Productos lácteos
Prefiera los enteros, salvo situaciones concretas de enfermedad.
Frutos secos y semillas
Su consumo moderado es una excelente fuente de azúcares y grasas. Por
ejemplo coma todos los días un par de cucharadas de nueces, semillas
de sésamo, semillas de girasol, almendras o avellanas.
Frutas
No deben faltar en su comida, frescas, enteras o en forma de jugos.
Condimentos
Recuerde usar sal marina y aceites de buena calidad, preferentemente de
oliva de primera presión.
Todos los productos mencionados puede conseguirlos en almacenes naturales.

Las claves del éxito

La primera y principal es que no interprete nuestra propuesta como una dieta naturista o vegetariana. ¿Usted suele comer carne y no desea renunciar a este alimento? ¡Entonces no renuncie a él! Pues todo aquello que condicione sus preferencias personales propone una limitación y el riesgo de frustrarse en el intento. Recuerde que naturista no es sólo aquel que deja de comer carne, sino quien comprende la importancia de las preparaciones adecuadas, nutritivas y bien balanceadas.
Lo que hemos señalado puede incorporarlo a su alimentación tradicional, pero para que su proceso para adelgazar tenga éxito, debe aprender y saber cómo prepararlos y, en particular, cómo combinarlos. Vivimos un tiempo de una intensa variedad de estímulos pero también con maravillosas oportunidades de aprendizaje. Y lo cierto es que la persona que quiere adelgazar debe dejar el lugar pasivo de recibir una dieta para, en cambio, participar activamente en su recuperación.
Otra clave es la de no cerrarse a lo nuevo. En esta dieta es importante limitar un poco las cantidades pero sin llevar al organismo a carencias. Las necesidades hay que satisfacerlas. De lo contrario sucede como con la necesidad de abrazos y caricias. Si usted no recibe este abrazo, esa caricia, cada día que pasa parece aumentar la carencia. Recuerde esta imagen. Porque su cuerpo reacciona de la misma manera cuando no recibe lo que necesita: pide más y más, tanto que la necesidad de nutrientes termina transformándose en una verdadera compulsión.
La clave final es entender que adelgazar es un cambio, por lo tanto un verdadero desafío, y que esta transformación es tanto externa como interna.
¡Atrévase!… usted lo merece.

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