
Los primeros implantes se realizaron hace más de 45 años, pero sólo en 1992 fueron aceptados por la autoridad sanitaria de los Estados Unidos (FDA). En ese intervalo la comunidad científica debatió sobre la posibilidad de que la silicona -material constitutivo de las prótesis mamarias-, pudiera generar enfermedades (cáncer incluido) y respuestas auto inmunes (rechazo), pero nunca se halló evidencia de tales inconvenientes. Lejos de ello, los especialistas descubrieron que en el curso de una exploración clínica,los nodulos mamarios se palpan más fácilmente en las mujeres con prótesis.
En busca de “lolas” perfectas
Las primeras prótesis de mama, allá por los años sesenta, consistían en una envoltura de silicona resistente, llenada con el mismo material en estado viscoso. Progresivamente el envoltorio se hizo más delgado y el contenido menos espeso, al punto que la ruptura de la bolsa se convirtió en una complicación frecuente. Se volvió entonces a las paredes gruesas. En los noventa el problema
se resolvió mejor con una cubierta rugosa y un contenido de gel siliconado de alta cohesión que impide su escurrimiento. Las experiencias culminaron en productos plenamente confiables. Hoy los riesgos de un implante son extremadamente bajos y descendió también el miedo al consiguiente acto quirúrgico. Testigos y protagonistas de esa confianza son los doctores Diego Vengrover, Fernando Rives y Miguel Ángel Carballo, directores médicos del Centro Tais de Cirugía Plástica y Medicina Estética. Ellos dan fe del incremento de implantes mamarios registrado en nuestro país, tanto como de la excelencia desarrollada por los profesionales argentinos de esa especialidad.Con frecuencia grupos de mujeres extranjeras viajan a Buenos Aires, no sólo para disfrutar nuestra oferta turística, sino también para renovar su imagen corporal.
“Que me queden como a ella”
Frases parecidas se escuchan a menudo en los consultorios del Centro Tais, pero no siempre conviene a la paciente que su pedido sea satisfecho. Cada persona es diferente. Los senos de Michelle Pfeiffer no lucirían bien en el cuerpo de Angelina Jolie. El Dr. Carballo aclara: “la elección de la prótesis, el tamaño y la técnica a aplicar se planifican de modo personalizado, de acuerdo con la estructura corporal y la historia clínica de cada paciente” Madres con sus hijas, grupos de amigas que desean senos similares y mujeres que aspiran a verse como determinada modelo, son casos en los que el médico debe aplicar un criterio estético y tratar de imponer lo razonable. “No hacemos cirugías en serie”apunta Carballo.
Preguntas y respuestas
La primera y más frecuente de las preguntas que responde el Centro Tais, se refiere a la seguridad de los implantes: “Se han realizado estudios en los que se encontraron niveles mucho más altos de silicona en la leche de vaca y en preparados para lactantes de venta libre, que en la leche de mujeres con implantes”, aclara el Dr. Diego Vengrover. Un informe del Institute of Medicine (IOM), organismo académico con sede en Washington, Estados Unidos, concluyó que no hay evidencia de que los implantes sean responsables de enfermedad alguna.Yagregó: “En la vida diaria, las mujeres están en contacto permanente con diversos tipos de siliconas“.
Los mitos, sin embargo,son difíciles de erradicar.todavía algunas pacientes y más de un cirujano dudan antes de pedir o implantar un gel de silicona. Respecto de eso Fernando Rives es categórico: “Los geles que utilizamos en Tais parecen líquidos, pero son polímeros de alta cohesión. Aunque se sienten como un fluido suave, se comportan como unidad compacta y conservan una elasticidad natural que se asemeja al tejido real de las mamas“