Caries
Pérdida del esmalte o superficie externa de la pieza dental, que lentamente se dirige hacia la pulpa o centro del diente. El origen de la caries hay que buscarlo en las bacterias que pueblan la cavidad bucal, especialmente cuando la higiene de la misma no es adecuada.
Tratamientos naturales
Evitar: que el niño utilice el biberón la mayor parte del día o que beba sólo líquidos azucarados.
Realizar una buena higiene bucal después de cada comida, sin olvidar la lengua.
Utilizar con frecuencia el queso como postre, ya que proporciona calcio y fosfatos que forman una auténtica barrera ante las bacterias.
Cambiar el cepillo de dientes cada dos meses, ya que se deforma con facilidad. Procurar que las cerdas sean suaves. Para calmar el dolor se puede recurrir al aceite de clavo (frotar las encías con unas gotas), o al aceite de canela (diluir en medio vaso de agua unas gotas del aceite y aplicarlo sobre la encía). Reducir el consumo de azúcares e hidratos de carbono en general. No impregnar la tetina o el chupete con miel o azúcar. Dentista: a partir del primer año de vida, hay que llevar al niño al dentista todos los años.


