Citricos

Desde hace siglos, las propiedades de los cítricos fueron aconsejadas en el Lejano Oriente, en especial China y el sudeste asiático. Tanto por sus propiedades medicinales como vitamínicas, han sido considerados fortalecedores de las defensas del organismo, ayudando a combatir afecciones de todo tipo: pulmonías, gripe, bronquitis, pleuresías, afonía y amigdalitis.
Hoy, como antaño, siguen vigentes las mismas concepciones de estos nobles frutos.
SUS VIRTUDES NUTRITIVAS
Del amplio abanico de alimentos que nos ofrece la naturaleza, ninguno es tan atractivo y delicioso por su variedad de colores y sabores como la naranja, el pomelo, el limón, la lima, el kiwi y la frutilla.
Consumirlos, significa reconocer sus valores proteicos aprovechando todas sus vitaminas, minerales y fibras. Además son agradables para disponer de ellos en cualquier momento del día, con las características deliciosas y reconstituyentes propias de estas frutas.
Veamos sus beneficios:
Conservan un alto porcentaje de vitamina C, una de las más populares de todos los nutrientes. Pero como el cuerpo apenas puede almacenarla, es imprescindible asegurar una dosis necesaria.
Evitan infecciones en el organismo.
Aportan un gran porcentaje de agua: entre el 80 y 93 por ciento.
Proporcionan una gran variedad de minerales: potasio, magnesio, hierro y calcio.
Reducen el nivel de colesterol, facilitan la circulación capilar y es probable que reduzcan el riesgo de ciertos tipos de cánceres. Se cree que los cítricos contienen elementos de efecto preventivo, como es el caso de la fibra llamada pectina.
LA CANTIDAD NECESARIA
Se debe considerar que esta larga lista de beneficios, aún no está cerrada. Pero muchos más interrogantes se abren a la hora de determinar cuáles son las cantidades diarias que debemos ingerir. Se aconseja consumir cítricos en abundancia y el mínimo indispensable para los adultos de ambos sexos, que oscila entre los 80 y 100 mg diarios. De esta manera se puede lograr una dieta suficiente en vitamina C, mejorando muchos aspectos del equilibrio nutricional.
Una ración generosa de cítricos al día aportan entre un 15 y 20 por ciento de ¡a toma diaria de potasio, que se suele aconsejar en personas adultas.
Se estima que para evitar el escorbuto ( pérdida de peso, falta de apetito, hemorragias en las encías, retraso en ¡a cicatrización y disminución de la resistencia a las infecciones), se debe ingerir por lo menos un 10 por ciento.
FRUTAS QUE NO DEBEN FALTAR
Naranja
Es una de las más ricas en vitamina C, por lo general suele comerse cruda para no perder los nutrientes en la cocción. Pero este componente no es la única virtud de este fruto: los flavonoides, la fibra y el aceite natural, le confieren aún más valor.
Una naranja de 150 g aporta 75 mg de esta, vitamina, cubriendo casi todas las necesidades diarias y aportando al organismo un potente antioxidante contra el envejecimiento de las células.
Limón
Contiene una cantidad de vitaminas similar a la de la naranja, pero aún es más importante su alto contenido en ácidos cítrico, málico, acético y fórmico. Estos potencian la acción regeneradora de las células, eliminando arrugas y manchas en la piel, aportando los nutrientes necesarios para lograr un cutis joven y fresco.
SU USO ES RECOMENDABLE EN CASOS DE…
• Reumatismo. Utilizarlo es muy fácil: sóh corte un limón por la mitad y use una de ¡as partes para hacer frotaciones varias veces por día en la zona afectada.
Estomatitis e inflamaciones de garganta: Disuelva limón en agua tibia y emplee ese tónico para hacer gárgaras.
Resfriado y sinusitis: Mezcle el jugo de un limón en una clara de huevo. Bata ese contenido durante diez minutos y tome una cucharada de esa mezcla cada media hora. En caso de sinusitis, coloque unas gotitas de jugo de limón en cada fosa nasal.
Conjuntivitis: Coloque sobre los ojos jugo de limón diluido en una infusión de manzanilla.
CUÁNTO CONSUMIR
La ingesta depende de la tolerancia del organismo de cada persona y de varios factores, como la constitución orgánica, el estado patológico, el peso y la época del año. Este fruto contiene pequeñas cantidades de vitaminas Bl, B2, B3, B5, B6 y C. Su principal virtud es que es un gran depurativo del organismo y de la piel. Ideal en casos de alergias en la piel, dermatitis, acné y problemas circulatorios.
Frutilla
La frutilla o fresa es el fruto del fresal, una planta que pertenece a la familia de las rosáceas.
Además de su aroma, su gusto y sus cualidades nutritivas, es utilizada para tratar diversas afecciones como la anemia, tratamientos depurativos, astenias (estados de fatiga), menopausia, gripes, resfríos.
Las frutillas contienen algunos ácidos básicos para el organismo, como el cítrico, el salicílico, el tartárico y el fólico. Estas deben consumirse crudas y se aconseja comer entre 200 y 300 g al día.
Preserva al organismo de sustancias tóxicas, previene las alergias y resulta de gran ayuda en casos de rinitis alérgica. La dosis diaria recomendable es de 7 mg por día.
Este fruto es rico en vitamina C y ácido fólico, ayudando a prevenir posibles malformaciones fetales. Además de ser uno de los pocos alimentos no grasos, ricos en vitamina E.

