Decálogo de cómo correr sin lesionarse

1) No esforzarse demasiado.
2) Mantener un ritmo constante durante veinte minutos por lo menos.
3) Correr regularmente. Es imprescindible ser constante para obtener resultados.
4) Hacer calentamiento. Comenzar a correr a un ritmo lento e incrementarlo progresivamente.
5) Realizar ejercicios de estiramiento después de correr.
6) Correr sobre superficies que provocan poco impacto: tierra o césped. Utilizar zapatillas diseñadas especialmente para correr.
7) Beber dos vasos de agua cada media hora.
No correr más de cuatro días a la semana.
9) Las uñas cortas son aconsejables para evitar que se claven y se produzcan heridas.
10) Mantener una buena higiene del pie y estar atentos a la aparición de ampollas.

