Forúnculos

Se trata de granos con acumulación de pus debajo de la piel. La concentración de pus más sólido en el centro recibe el nombre de clavo. La aparición de esos molestos granos suele ser indicación de otros males. Por ello, si los forúnculos se repiten con frecuencia^ aconsejable consultar al médico.

Tratamientos naturales
Tónico preventivo: mezclar en partes iguales miel, jugo de limón natural y aceite de hígado de bacalao.Tome una cucharada dos o tres veces al día.
Tintura de yodo: en ocasiones se puede detener el desarrollo de un forúnculo pintándolo dos o tres veces al día con tintura de yodo.También es útil para prevenir que un forúnculo ya desarrollado se infecte, y para extraer el clavo. Huevo duro: aplique la piel de un huevo duro, es decir, la membrana que hay entre la cascara y la clara, sobre la zona afectada. Pétalos de azucena: ponga un pétalo de esta flor en coñac (se puede usar caña, calvados o ron) y aplique la cara rugosa del pétalo sobre el forúnculo. Esto hará que el clavo salga a la superficie. Una vez extraído el clavo, aplique la cara suave del pétalo para aliviar la pequeña herida. Cataplasma de hortalizas: hierva cebollas, repollos, puerros y nabos hasta convertirlos en puré y aplique en forma de cataplasma sobre la zona afectada.
Cataplasma de zanahoria: ralle una zanahoria cruda y mezcle con una cucharada de aceite de germen de trigo. Caliente la mezcla hasta que la zanahoria se ablande, y aplíquela en forma de cataplasma caliente.