Los gases son depósitos que se forman y acumulan en el aparato digestivo, principalmente en el estómago, intestino delgado e intestino grueso. Su producción está relacionada con dos factores: las bacterias que tenemos en el intestino y el tipo de alimento que consumimos. En el intestino hay unas bacterias que se encargan de colaborar en la digestión de los alimentos para que podamos “sacarles todo el jugo”Durante su trabajo se producen gases por la fermentación. Estos gases se verán incrementados en el caso de utilizar productos con gas (agua, gaseosas), o alimentos muy sólidos (garbanzos, porotos, etc.) A veces, pueden ser la consecuencia de una enfermedad digestiva.
Tratamientos naturales
Cuidar la alimentación: ingiriendo menos azúcares, dulces, verduras crudas, papas, café, té. No beber en exceso, durante las comidas. Ajo y aceite de soja: pique mucho un diente de ajo, y añádalo a medio vaso de aceite de soja. Mezcle y dése un masaje en el estómago.
Semillas de mostaza: mastique, en ayunas, unas pocas semillas, acompañadas de mucha agua.
Haga comidas livianas: repartidas en cuatro o cinco ingestas en el dÃa. No beba durante las comidas. Reduzca temporalmente el consumo de verduras y legumbres (para consumir estas últimas, recuerde dejarlas en remojo la noche anterior y agregar, cuando las prepara, un poco de tomillo o salvia).