Masajes

Está demostrado que el hombre y la mujer no acceden al placer de la misma forma. Por eso deben aprender a conocerse mejor. El masaje es una excelente manera de hablar un lenguaje común. Gracias a él, el hombre- quien alcanza generalmente el orgasmo más rápidamente que la mujer-se adapta al deseo de su compañera. Por otra parte, el masaje es lo primero que aconsejan los sexólogos a una pareja que ha perdido el deseo sexual.

MASAJES PARA ELLA:

El vientre
•  El vientre de una mujer es un lugar sensible, que es preciso masajear con ternura. Prepare ese lugar del cuerpo de su compañera cubriéndolo con pequeños besos. Coloque allí delicadamente su mano y haga movimientos lentos y circulares, dibuje medias lunas sobre el bajo vientre.
• Coloque luego las dos palmas de sus manos sobre los lados opuestos del vientre y diríjalos suavemente hacia el ombligo, presionando ligeramente.
Los pies
• Puede empezar acariciando delicadamente el tobillo describiendo círculos sobre los huesos salientes.
• Tome con firmeza el pie y haga deslizar muchas veces sus manos desde la planta, pasando por el talón hasta la pantorrilla. Luego tome cualquiera de los dedos en sus manos y tírelo suavemente hacia usted, apriete y haga deslizar muchas veces sus dedos entre cada articulación. También puede besar los dedos de los pies de su compañera, quien apreciará esta iniciativa.
• Para terminar, coloque sus manos alrededor de uno de sus tobillos ¡untando sus pulgares en medio de la pantorrilla. Hágalos deslizarse lentamente siguiendo la mitad de la pierna hasta la altura del muslo, muchas veces en cada pierna.
Los glúteos
• Masajear sensualmente los glúteos es muy excitante Comience por rozarlos con su brazo subiendo hacia los ríñones. Coloque luego sus manos en lo alto de los muslos y haga subir la piel hacia las nalgas.
• Esboce este movimiento sobre el costado y pase progresivamente al interior. Coloque pon firmeza sus puños cerrados sobre los glúteos: apoye y relaje en tenues movimientos circulares. Termine acariciando glúteos y muslos con las palmas abiertas.
Los Senos
Llega muy suavemente a una de las partes más erógenas del cuerpo femenino. Aunque esté muy excitado, no se apure. Haga durar el placer con suaves caricias y roces. Tome los senos en sus manos apretándolos suavemente, luego soltándolos.
Puede masajear los dos senos af-mismo tiempo o uno después del otro. Describa con un dedo pequeños círculos alrededor del pezón y apriételo ligeramente.
El rostro
Es en el rostro donde se focaliza la tensión. Efectué suaves movimientos de rotación sobre las sienes para distender a su compañera, y coloque sus pulgares sobre las cejas para hacer descansar los ojos. Luego pase a las orejas, una de las zonas más erógenas del rostro: tire suavemente del lóbulo haciéndolo deslizar entre sus dedos.Termine cubriendo las orejas de su compañera con sus manos, para hacerla disfrutar del silencio, y llene su rostro con dulces besos.

MASAJES PARA EL: 

Las manos
• Tome la mano de su compañero en las suyas, con la palma hacia arriba. Modélela con sus pulgares. Insista en el centro de la mano porque es la parte más sensible. Déla vuelta y deje deslizar la punta de sus pulgares sobre el dorso de su
mano, desde el centro hacia los extremos.
•  Masajee las puntas de sus dedos y estírelos haciéndolos deslizar. Puede terminar este masaje pasando su lengua sobre la palma de la mano de su pareja, soplando luego sensualmente sobre ella.

Los brazos
•  Después de haber masajeado tiernamente las manos de su pareja, suba hasta los hombros. Apriete el brazo con sus dos manos y hágalas deslizarse hasta las muñecas.
•  Insista con delicadeza en el interior del codo, ya que se trata de una zona sumamente erógena, así como sobre la muñeca. Repita estos movimientos de vaivén muchas veces en cada brazo.
El cuero cabelludo
•  Arrodílllese detrás de la cabeza de su compañero y estírela suavemente elongándola desde el cuello, luego inclínela a cada lado.
•  Masajee tiernamente su cuero cabelludo con pequeños movimientos circulares
con la yema de los dedos, cuidando de no tirarle del pelo. Esta zona es extremadamente sensual. Es la posición ideal para cubrir a su pareja de besos. Desde allí, también puede masajearle las orejas y el rostro.
La espalda
•  Siéntese a caballo sobre los glúteos de su compañero, que se acostará boca abajo, de manera tal que él pueda sentir bien todos sus movimientos mientras que usted lo masajea.
•  Con las manos ubicadas sobre sus riñones, súbalas de cada lado de la columna hasta los hombros y vuelva a descender sobre los costados de la espalda. Repita estos movimientos varias veces.
•  Ablande con ternura los músculos de los hombros, en donde se acumula gran
parte de la tensión nerviosa. Modele la piel de cada costado de la espalda hasta los glúteos.
El cuerpo entero
• Recubra su propio cuerpo con un aceite esencial con perfume de jazmín (estos productos también son afrodisíacos) y arrodíllese a los pies de su pareja. Haga deslizar su propio cuerpo subiendo por las piernas de él. Masajee especialmente con su vientre y genitales toda la anatomía de su compañero, sus muslos, su espalda, su pecho… Cubra por completo todas las superficies moviéndose sensualmente