
Aunque parezca increÃble, las radiaciones ambientales negativas pueden provocar serios disturbios en los habitantes de un hogar, por ejemplo dolor de cabeza, insomnio, calambres en las piernas, depresiones, agotamiento, resfrÃos e incluso problemas de relación entre los miembros de una familia. Por eso, si alguno de los males mencionados lo aqueja, conviene que usted lleve a cabo un diagnóstico energético de su casa, tal como le enseñaremos en esta nota. Sà la causa es energética, le indicaremos cómo actuar. Y si no lo es, usted podrá descartar uno de los motivos posibles del problema y estar de ese modo
más cerca de resolverlo.
¿Tiene lógica hablar de cargas negativas?
A veces las casas se “cargan” con la energÃa de las personas que la habitan o que la han habitado. Y con el paso del tiempo esta negatividad puede hacerse cada vez más intensa, llegando a influir en nuestro estado de ¡ánimo. Las personas que viven en casas demasiado “cargadas” suelen ser vÃctima de depresiones sin motivo aparente que las justifique, o pueden tener rachas de mala suerte. Por otra parte, las corrientes de radiaciones, y lineas magnéticas que atraviesan la tierra también influyen sobre la vivienda y sus habitantes, asà como las ondas electromagnéticas emitidas por televisores, computadoras, microondas, antenas parabólicas, celulares, teléfonos inalámbricos o generadores de alta tensión. Se ha comprobado que permanecer durante horas en un sitio en el que circulan energÃas negativas puede llevar a padecer graves enfermedades.
Aplicando los conocimientos de Feng Shui en la decoración y diseño usted puede modificar la energÃa de su casa, pero para ello debe antes localizar los puntos problemáticos. El primer paso para poder neutralizar los focos de vibraciones negativas es aprender a detectarlos. Comencemos, entonces.
El chi, la energÃa que circula
El chi es el flujo de energÃa electromagnética que une a todas las cosas del universo. Se encuentra en el cuerpo humano, en las plantas y también en las construcciones, pero una parte de él fluye constantemente desde y hacia otras fuentes de energÃa. El chi es invisible, se propaga a través de la atmósfera sin luz ni sonido, sin embargo existe. Se puede comparar con las ondas de radio, las transmisiones vÃa satélite, etc.
En los seres humanos el chi es la fuerza vital y lo ideal es tener un chi equilibrado que circule por todo el cuerpo, fluyendo en dirección ascendente. Del mismo modo, la energÃa de una casa debe fluir sin tropiezos, para no afectar a sus ocupantes.
La energÃa chi personal siempre está combinada con la energÃa del entorno, por eso la energÃa que uno recibe del medio ambiente influye sobre el estado de ánimo, las emociones, la energÃa fÃsica y sobre la salud.
Generalmente la energÃa negativa se ubica en zonas húmedas u oscuras de una casa y puede afectar la vida de las personas que allà viven. Los rincones, las habitaciones sin luz natural, el desorden, la suciedad y el amontonamiento de muebles u objetos decorativos dificultan el desplazamiento de la energÃa. Y la energÃa estancada reduce la vitalidad y la productividad de la persona.
Las lÃneas electromagnéticas
Las lÃneas electromagnéticas que recorren la tierra en un flujo constante también influyen sobre la vivienda y sus habitantes. Estas corrientes de radiaciones atraviesan la tierra como un enorme sistema nervioso y en los lugares por donde pasan estas radiaciones terrestres no hay magnetismo, por eso cuando alguien pasa mucho tiempo sobre una de estas lÃneas terrestres, las células de su cuerpo se despolarizan.
Para determinar la presencia de estas corrientes se puede recurrir a la radiestesia, técnica que localiza las vibraciones negativas de la tierra mediante el uso del péndulo o las varillas de metal. Los radiestesistas suelen utilizar una vara en forma de V con un magneto en la punta, recorriendo la casa para localizar las zonas afectadas por lÃneas de radiación.
Técnicas para medir las radiaciones ambientales
Las técnicas que recomendamos a continuación para detectar los focos de energÃa negativa son simples y efectivas, cualquier persona puede ponerlas en práctica.
La primera impresión
La intuición y una atenta observación son dos capacidades innatas que podemos utilizar para un primer diagnóstico. La mayorÃa de las impresiones se forman en el subconsciente en los primeros momentos de percibir un ambiente a través de la vista, el olfato o el oÃdo. Y suelen permanecer casi todo el tiempo aunque se produzcan cambios. Nuestra intuición funciona como una brújula interna, como un imán. Todos tenemos este saber instintivo, basado en la claridad. UtilÃcela para detectar posibles focos de energÃa negativa.
El uso del péndulo
Hay dos maneras de trabajar con el péndulo para buscar radiaciones negativas. Usted puede realizar un recorrido por el lugar o utilizar un plano o croquis.
Antes de iniciar la búsqueda de radiaciones, conviene siempre realizar algún ejercicio de relajación o meditación, con el fin de dejar la mente en blanco.
Haga un primer recorrido por cada habitación de la casa y concéntrese en lo que siente. No lleve objetos de metal ni piedras preciosas y, en lo posible, no use zapatos. Luego con el péndulo en la mano, sitúese en el centro de cada habitación -a menos que, al hacer el primer recorrido, usted haya percibido algo en un lugar concreto-. En tal caso, ubiqúese en el lugar donde lo experimentó.
De pie, en posición relajada, deje caer el péndulo y espere a que deje de moverse. Luego camine con lentitud por la habitación y observe la conducta del péndulo. Si se mueve, vibra, produce calor en el antebrazo, pesa, gira sobre sà mismo o da una sensación de malestar perceptible indicará que está sobre una corriente energética negativa. En tal caso examine el cuarto, vea dónde es más fuerte la vibración del péndulo. Si hay algún mueble sobre ese lugar, cambÃelo de sitio y observe si disminuye el efecto (a veces la energÃa negativa no se debe al lugar sino que emana de un objeto o mueble determinado).
Detectores de ondas electromagnéticas y microondas
Las ondas electromagnéticas emitidas por televisores, radios, computadoras, microondas y antenas parabólicas crean, según la radiestesia, campos nocivos para plantas, animales y seres humanos. Los electrodomésticos y aparatos, cables, enchufes, antenas, celulares, teléfonos inalámbricos, generadores de alta tensión, pueden transformar su casa en una red electromagnética, causando dolencias y enfermedades. Al buscar focos de energÃa negativa en nuestro hogar debemos prestar especial atención a los lugares donde puedan concentrarse este tipo de ondas. Existen aparatos detectores y medidores de ondas electromagnéticas y de ondas infrarrojas que pueden adquirirse por razonables precios en tiendas especializadas.