Optimismo

Un estudio realizado en el estado norteamericano de Minnesota por la Clínica Mayo demuestra que las personas optimistas viven más años que las pesimistas. La visión personal que se tiene del mundo influye en la calidad de vida y en la longevidad. El experimento evaluó datos recogidos entre 1180 personas, y demostró que los pesimistas morían tres años antes que los optimistas. La diferencia más grande entre ambos bandos es la convicción de que un fracaso no significa simplemente un hecho casual modificable, sino algo propio del destino inevitable. Los pesimistas creen que las cosas están escritas y que es difícil cambiarlas. Los optimistas no niegan la realidad, la miran con esperanza, las ilusiones son una forma de interpretar la vida desde la mejor perspectiva posible. El optimismo ayuda también a mejorar las relaciones afectivas, y una vida con relaciones sólidas nos vuelve más saludables. Está comprobado que el amor es una defensa inexpugnable contra los virus y las infecciones. Entonces ¡optimismo y amor! para vivir más y mejores años.