
Su Majestad el Bebé ya está aquÃ. Ya no está en el vientre de su madre, pero necesitará de cuidados especiales en este perÃodo, hasta que comience a gatear, que es como una segunda gestación. También la madre deberá ser mimada y atendida. Sin embargo, en pocos dÃas tendrá que hacerse cargo de las tareas hogareñas, del trabajo, de los otros hijos, además de la exigencia extra que supone el recién nacido. Sus jornadas serán atareadas y el sueño nocturno será interrumpido varias veces. ¡Un panorama desalentador!
Hasta no hace mucho tiempo la mujer era asistida por madres, abuelas, hermanas y amigas, la familia extendida que configuraba una red de lazos solidarios. Es imposible volver el tiempo atrás, pero sà es bueno recordar que la madre y el niño necesitan del bienestar y la relajación que sólo provienen del cuidado amoroso.
No menos importante es la noción del autocuidado. En este sentido la utilización de las hierbas rescata la más antigua y valiosa tradición de todos los pueblos. Desde hace miles de años vienen siendo empleadas sin riesgos por cientos de generaciones.
BAÃOS DE HIERBAS
Contribuyen a la recuperación del organismo, alivian a eliminar edemas e hinchazones. Sedante suave.
Consuelda
(Symphytum Officinale): contribuye a reparar los tejidos lacerados.
Bolsa dol pastor
(Capsella Bursa Pastoris): alivia las hemorragias. Es vasoconstrictora y hemostática.
Ortiga
(Urtica Dioica): tiene propiedades nutritivas. Contribuye al equilibrio de la sangre.
Melisa
(Melissa Officinalis): sedante suave para estados de ansiedad, angustia, inquietud. También es digestiva, antidepresiva y apropiada para palpitaciones y dolores de pecho provocados por nerviosismo.
Cascara Sagrada
(Rhamus Purshianus): laxante suave sin contraindicaciones.
LO ESENCIAL
â¢PORQUÃ
Porque la calidad de vida de la madre, una vez que nació el bebé, no debe descuidarse.
â¢Â PARA QUÃ
Para recuperar el organismo, aliviar loó dolore,i y ayudar a La cicatrización de desgarros y punta) de sutura.
â¢Â CÃMO HACERLO
A través de baños de hierbas y tisanas.