Parasitosis

Según recientes estudios, un altísimo porcentaje de los niños que viven en América Latina tienen parásitos, infección fácil de tratar pero difícil de diagnosticar, ya que suele confundirse con otras enfermedades. Se calcula que en la Argentina el 50% de los niños tiene parásitos, cifra que aumenta en provincias como Tucumán, donde se registra un 87% de casos, según datos de la Cátedra de Parasitología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tucumán. Las parasitosis sólo matan en casos muy graves (en el mundo mueren 2,5 millones de personas al año, pero hay casi 1350 millones de infectados); no obstante, afectan la calidad de vida de los afectados. Muchos casos pasan inadvertidos, y hay pacientes con años de infección diagnosticados por asma, epilepsia o psoriasis cuando en realidad sufren una parasitosis con impacto respiratorio, neurológico o dermatológico. Los síntomas de las parasitosis son: Vómitos, náuseas, rechinar los dientes al dormir, pérdida de peso y apetito, irritabilidad, desatención, problemas de sueño, prurito nasal y anal. Suelen ser muy contagiosas, por eso es preciso tratar a toda la familia. Para prevenir el contagio es preciso lavar muy bien los alimentos, no compartir toallas ni ropa interior con personas que puedan estar afectadas, combatir la presencia de moscas y no comer alimentos en los que se hayan posado estos insectos. Ante cualquier duda se debe consultar con el médico, quien indicará hacer un análisis de materia fecal, ya que las parasitosis pueden incluso ocasionar reacciones parecidas a la meningitis en los niños o lesiones en el colon y anemia perniciosa.