
Aunque no reemplaza a la leche materna, obtenida a partir de los porotos de soja es la que más se le asemeja, siendo sumamente nutritiva y ayudando a fortalecer el organismo de aquellas personas con defensas más bajas de lo normal.
Dentro de las leches vegetales más conocidas (de soja, de arroz, de almendras y de avena), la de soja es la que contiene menor cantidad de grasas, aunque también proporciona menos calcio.
UNA SEMILLA CON IMPORTANTES BENEFICIOS
La soja es la única legumbre que contiene todos los aminoácidos esenciales para el organismo, se digiere fácilmente y previene diferentes trastornos.
Contiene una gran cantidad de lecitina, una sustancia que emulsiona las grasas, colaborando a mantener las arterias limpias y evitando, por lo tanto, problemas cardiovasculares y colesterol.
Su aporte en isoflavonas se encarga de regular el flujo de hormonas femeninas, disminuyendo los sofocos que aparecen durante la menopausia y la desmineralización ósea.
Por su alta cantidad de potasio, posee propiedades diuréticas.
Gracias a su elevado aporte de proteÃnas, constituye una excelente fuente nutritiva capaz de reemplazar a la carne.
Es una semilla con bajo contenido de hidratos de carbono. Gracias a esta virtud, es elegida para regÃmenes de personas diabéticas.
SIN COLESTEROL NI GRASAS
Las leches vegetales son ideales para aquellas personas que prefieren no incorporar colesterol a su organismo. Además, en lugar de aportar grasas saturadas, la leche de soja contiene ácidos grasos insaturados que, a diferencia de los anteriores, no causan obesidad ni otro tipo de enfermedades. Por último, en comparación con la leche de vaca, la de soja no posee lactosa, un componente dulce que dificulta su digestión.
Dentro de las leches vegetales, la de soja es la que contiene más proteÃnas, menos grasa y, por lo tanto, menos calorÃas. Además, es rica en lecitina, una sustancia que se encuentra en todo el organismo, aunque de manera especial en las neuronas. Por lo tanto, la leche de soja es fortalecedora del sistema nervioso. La leche de soja, además de tomarse como la común a la hora del desayuno o la merienda, puede utilizarse para preparar distintos postres, salsas, sopas, productos de reposterÃa y purés.