riesgo cardiaco

La sensación de falta de aire es relativamente frecuente, por diversas causas. Por ejemplo, cuando hay mucha gente, cuando se perciben fuertes olores o simplemente en los días de mucho calor. Sin embargo,y tal como sucede con el dolor de pecho o la angina, la disnea o dificultad para respirar, parece ser más que una incomodidad.
A través de una investigación, un equipo de especialistas del Centro de Salud Monte Sinaí, de Los Angeles, Estados Unidos, determinó que quedarse sin aire o experimentar inconvenientes en cuanto al ritmo y frecuencia de la respiración, es un indicador de posibles problemas cardiacos,y por lo tanto puede ayudar a determinar la incidencia en el riesgo de muerte.
De acuerdo con el estudio realizado en 17.991 personas, aquellas que padecen disnea, aún sin evidenciar ningún otro síntoma.como dolor de pecho,presentan cuatro veces más probabilidades de morir por afecciones cardíacas, en comparación con quienes no presentan dicho problema. Cuando la comparación fue establecida con los participantes que no presentaron dificultades para respirar, pero sí dolor de pecho, el riesgo fue dos veces mayor.

La causa de los inconvenientes para respirar
La disnea no es una enfermedad, sino un síntoma que surge por diversos motivos, entre los que se destacan las afecciones pulmonares, las cardiopatías, los nervios o bien estar fuera de forma.
En primer lugar,resulta fundamental detectar la anomalía y tratarla,para evitar problemas a futuro, ya que según los responsables del estudio, cuyas conclusiones forman parte de la publicación New England Journal of Medicine, “es la falla respiratoria desconocida, no advertida ja que puede traer problemas y poneen riesgo al paciente”
En este sentido,el doctor Julio Vallejos, médico cardiólogo, Coordinador del Departamento de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares del Instituto de Cardiología de Corrientes, explicó que “la disnea es un síntoma que expresa la sensación o sed de airease manifiesta de diferentes maneras, implicando diversos grados de severidad, porque no es lo mismo sufrir falta de aire luego de subir tres pisos por escalera, que después de levantarse de la cama. Respecto de las causas que la originan, el especialista destacó: “la dificultad para respirar puede ser consecuencia de problemas cardíacos, como sucede en la mayoría de los adultos que la padecen, de complicaciones respiratorias como el asma bronquial, muy frecuente en los niños, o bien de problemas de obesidad. Sin embargo, también hay un tipo especial de disnea que seda sin ningún esfuerzo físico y sin que haya evidencias de alguna otra patología” En cuanto a la validez de la falla respiratoria como indicador del riesgo cardíaco, Vallejos destacó que “por supuesto que debe ser tenida en cuenta,porque se trata de un síntoma que es un indicador de riesgo en sí, por las causas que lo originan”
Actualmente, en general los especialistas cardiólogos, a la hora de evaluar el riesgo de un paciente, toman en consideración otros indicadores, como la angina, la tos o el dolor de pecho. Sin embargo, el responsable de la investigación, el doctor Daniel Berman, señaló que “si bien hasta ahora el papel de la disnea a la hora de evaluar un cuadro no estaba claro,y los médicos nos basábamos mayoritariamente en otros parámetros, no es un indicio para descuidar”. Durante la investigación.que se prolongó por 3 años,los especialistas del Centro Monte Sinaí evaluaron el estado de salud,las historias clínicas y realizaron cuestionarios a casi 18 mil personas que habían sido testeadas, en pruebas de estrés y en períodos de descanso, con el objetivo de chequear si padecían problemas para respirar. Los participantes fueron divididos en cinco grupos,de acuerdo con la sintomatología, quedando conformados los segmentos de la siguiente manera: sin evidencia de síntomas, angina leve, angina avanzada, dolor de pecho y disnea