plantas

Palo azul (Cyclolepsis genistoides): Es antiinflamatorio y antirreumático. Se utilizan las ramas, con las que se hace una maceración al 5%, en agua fría, durante 12 horas, y se cuela.
Sauce (Salix alba): Se usa para trastornos reumáticos agudos o crónicos, dolores de origen inflamatorio, cefaleas ligeras, resfríos e infecciones gripales.
Yerba carnicera (Conyza bonariensis): Se emplean las partes aéreas de la planta como hepato-protectora, diurética, antiuricémica y antirreumática. Es una hierba anual, característica del Litoral argentino y del Uruguay.
Zarzaparrilla (Smilax campestris gris): Es un excelente antiinflamatorio y antirreumático. Los aborígenes la usaban para purificar la sangre, y creían que curaba la sífilis
Malvavisco (Althaea officinalis): Es una de las plantas antiinflamatorias por excelencia, gracias a sus cualidades. Es muy útil para calmar la irritación de las vías respiratorias. También es un potente expectorante, y ayuda a aliviar la tos.