Según los estudios el 15 % de la población mundial adulta masculina padece algún problema orgánico o psicosomático. Entre las disfunciones más comunes se destacan eyaculación precoz, baja de la libido, falta de erección o de consistencia para la penetración, reducción del tamaño del miembro o atrofia del mismo e impotencia.
Otras afecciones, como infartos o diabetes y problemas en la próstata, contribuyen a engrosar el número de casos que a diario se atienden. En ese universo de infelices hombres se ha advertido que el estrés es la causa del 90 % de los problemas psicosomáticos.
El estrés es la descarga en el organismo de ciertas sustancias, como la adrenalina, que son nocivas en exceso. En situación de gran presión, se pierden el sueño y el apetito y muchas personas son propensas a fumar o beber en demasÃa.
El individuo estresado somatiza muchas cosas. Su ritmo cardÃaco aumenta y su flujo sanguÃneo disminuye. Es el estado ideal para el desarrollo de úlceras gástricas, diabetes e hipertensiones, asà como para la involución del miembro. Según los estudios, el empequeñecimiento del pene es un trauma que sufren millones de personas en el mundo. Los más propensos son ejecutivos, comerciantes, financieros, bancarios o corredores de bolsa que sufren a diario la responsabilidad de pagar cuentas, administrar recursos o ganar dinero.
