Cataplasma de cebolla con miel: pique una cebolla, añada de cuatro a seis cucharadas de miel, mézclelo todo, y aplíquelo directamente sobre el pecho, tapándolo con un paño, poniendo encima una toalla, para que quede el pecho bien tapado. Manténgalo así durante toda la noche.
Cura de arándanos: esta fruta reduce de forma considerable el cierre de los bronquios, y mejora la respiración. Para aprovechar esta característica, vierta dos cucharadas de arándanos desmenuzados en un vaso de agua caliente y beba esta mezcla cuando se inicie el ataque de asma. Cuando tenga los primeros síntomas, ponga cinco gotas de aceite de manzanilla en una cacerola con agua hervida y realice inhalaciones.