Beba té verde

Tomar una taza de té verde tres veces al día es un hábito que protege a la mujer del cáncer del seno. En comparación con el café, el té contiene la mitad de la cafeína.

¿Porqué?
El té verde contiene elementos antioxidantes que luchan contra el cáncer. También incluyen los llamados polifenoles, los cuales disminuyen el daño que pueda ser causado por los radicales libres.
Pruebas en grupo de mujeres que tomaron 10 tazas de té verde diariamente (por varios años) revelan que disminuyen notablemente los riesgos de desarrollar el cáncer mamario. En Japón, un país donde las estadísticas muestran que se bebe té verde masivamente, se considera que éste es uno de los factores que contribuye a la baja incidencia del cáncer del seno entre las mujeres de ese país.