Aproveche los aceites de pescado

Es necesario comer pescado tres veces a la semana, por lo menos, eligiendo los que habitan en aguas frías (como son el atún, el bacalao, y las sardinas).

¿Porqué?
Los aceites Omega-3 del pescado inhiben los efectos de sustancias conocidas con el nombre de prostaglandinas, las cuales han sido vinculadas al proceso inflamatorio que suspende la capacidad del sistema inmunológico para detectar tumores y detener la formación de los mismos. En un estudio científico realizado en Inglaterra -y tomando en consideración casos de cáncer mamario desarrollados en toda Europa- los investigadores llegaron a la conclusión de que la alimentación rica en grasa animal estaba vinculada a más casos de cáncer que la alimentación a base de pescado y de aceite de pescado.
En Finlandia, las investigaciones igualmente revelan que las mujeres con cáncer del seno muestran en sus tejidos mamaríos un nivel más bajo de dos tipos de aceite Omega-3 que las mujeres con fibrosidad cística benigna.
En los Estados Unidos se ha comprobado que las mujeres esquimales, cuya alimentación se basa fundamentalmente en pescado, prácticamente no padecen de cáncer mamario.