La fruta del desayuno, la ensalada o el pollo de la cena…Todos los grupos de alimentos aportan vitaminas esenciales para que el organismo funcione como un reloj.
Sin embargo, no siempre nos alimentamos bien, porque comemos de forma desordenada o porque la técnica de cocina no es la adecuada.Hay que corregir los errores para garantizar la ingestión de vitamina A, C, Biotina, B2… ¡en las cantidades específicas que necesita!
Lo mejor es comer los alimentos en crudo, para aprovechar sus nutrientes. ♦Jugos: siempre que elabora uno tómelo enseguida o en 20 minutos habrá perdido más de la mitad de sus propiedades y vitaminas. ♦Verduras frescas: ingiéralas crudas siempre que pueda, por ejemplo, en ensalada. ♦Verduras cocinadas: cocínelas con poco agua y no se extralimite con los tiempos de cocción. Aproveche el caldo, es una fuente de nutrientes.
♦Para aprovechar mejor las vitaminas de los alimentos que ingiere, debe saber si el alimento en cuestión es rico en vitaminas hidrosolubles (solubles en agua y presentes en las partes acuosas de los alimentos) o liposolubles (no solubles en agua y presentes en las partes grasas).
♦La vitamina C y las vitaminas del grupo B son hidrosolubles, por lo que son sensibles al calor y se pierden cuando los alimentos se ponen en remojo, se decoloran o se cocinan. Por ejemplo, si sumerge una col en agua fría y después la hierve, habrá destruido hasta el 75% de su contenido en vitamina C. ♦Las vitaminas A, D, E y K son liposolubles,y menos vulnerables. Se pueden mantener estables en una temperatura de hasta 100°C (punto de ebullición del agua). ♦Aun así, al freír se puede perder hasta el 50% del contenido de vitamina E de la comida. Incluso las vitaminas A, caroteno y retinol, se destruyen a altas temperaturas.