Existen otras pruebas, como la de neutralización/provocación (técnica de Miller), las pruebas citotóxicas de las células sanguíneas, el análisis capilar, la prueba de Vega, la cinesiología aplicada o el método del reflejo cardioauricular. No se conocen bien las bases de estas pruebas y sus resultados no son equiparables a los del prick, el parche o el RAST. Hoy en día no son aconsejables.