AntihistamÃnicos
Los mejores son los de segunda generación, no sedantes. Debe optarse por ellos y descartar los antiguos, que sà eran sedantes, como la clorfeniramina o la clemastina (Tavegil).
Aunque no suelen producir somnolencia, deberá ir con cuidado sà conduce y evitar tomar alcohol. Se Iva asociado el astemizol y la terfenadina a la aparición de trastornos graves del ritmo cardÃaco en una proporción muy pequeña de personas que sufren rinitis alérgica estacional, en especial en Jas que toman al mismo tiempo los antifúngicos ketoconazol e itraconazol o el antibiótico eritromicina.
La acción de los distintos fármacos es similar, por lo que es preferible evitar, si es posible, la medicación asociada a estos efectos secundarios. La fexofenadina es el principio activo de la terfenadina, una vez metabolizada en el hÃgado. A diferencia de ésta, no afecta al corazón y es eficaz e inocua, y por lo tanto deberÃa usarse en su lugar. Otros fármacos antihistamÃnicos no sedantes y eficaces que pueden recomendarse son la loratadina y la cetirizina.
Ãstos se administran para tratar la rinitis alérgica estacional a los niños a partir de los 12 años. Es posible, no obstante, que su médico le recete estos antihistamÃnicos para niños de menor edad. La loratadina puede usarse a partir de los dos años.
No todo el mundo responde igual a cada antihistamÃnico, de modo que quizá deba probar uno o dos antes de encontrar el que le va mejor.
Los antihistamÃnicos pueden nebulizarse directamente hacia las fosas nasales; algunos, como la azelastina, se presentan en forma de nebulizador.
Estos preparados son muy eficaces para los sÃntomas nasales de la rinitis, pero1 no para los que afectan a los ojos, a diferencia de los antihistamÃnicos ingeridos por vÃa oral.
