Otros desencadenantes

Las infecciones víricas, sobre todo el resfriado común (debido al llamado rinovirus), desencadenan crisis asmáticas, seguidas a menudo de períodos prolongados de tos.
Si padece asma, evite el contacto con personas resfriadas. El 5 % de asmáticos padece, como los aquejados de rinitis alérgica, ataques intensos tras tomar ácido acetilsalicílico u otro antiinflamatorio no esteroide como el ibuprofeno (Nurofen 400). Los fármacos usados para tratar la hipertensión arterial constituyen una preocupación adicional. Procure no tomar los muy recetados betabloqueantes, ya que inhiben el efecto beneficioso de la adrenalina, presente de modo natural en la sangre, que mantiene el grado fisiológico de broncodilatación. Se han producido defunciones entre pacientes asmáticos a quienes se han administrado este tipo de fármacos.