Animales domésticos
Son una de las principales causas de alergia, después del acaro del polvo doméstico. El 40 % de los niños asmáticos está sensibilizado a los alérgenos de perros o gatos. No es preciso entrar en contacto directo con los animales para que se presente una crisis asmática; sus alérgenos están en el aire y en el polvo de las casas, y quizá baste con entrar en una donde vive un animal. Los alérgenos se encuentran en la caspa (escamas de piel), el pelo, la saliva y la orina, y llegan a todos los rincones del hogar. Los del gato proceden de su saliva y glándulas sudorÃparas y lagrimales. Aunque su pelaje no es en sà un alérgeno, adquiere esta condición cuando el animal se lame. Un gato puede eliminar unos 0,2 g de pelos y caspa al dÃa, lo que origina elevadas concentraciones de su potente alérgeno en la casa.
El alérgeno del perro procede de la caspa, el pelo y la saliva. A menudo, una persona que padece asma tiene problemas con una determinada raza, pero no con otras. Se cree que, aunque el alérgeno causante es siempre el mismo, su concentración varÃa en las distintas razas.
Los conejos, los pequeños roedores y los pájaros son animales domésticos muy apreciados. Los conejos y conejillos de Indias se guardan fuera de casa, pero los roedores pequeños y los pájaros se tienen dentro, a veces en el dormitorio. Estos animales, sobre todo los periquitos y los hámsteres, están asociados al asma alérgica. En los pequeños mamÃferos, la fuente principal de alergeno es la orina; por este motivo, los materiales que tapizan las jaulas están muy contaminados. Cuando los animales se mueven en ellas, lanzan los alérgenos al aire.
