CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA

No cabe duda de que muchas personas sufren crisis de disnea y tos (aunque no tengan asma) cuando el aire está muy contaminado a causa de las emisiones de los motores de gasolina y diesel y por la combustión de carbón y gas en las centrales eléctricas. La polución reduce la cantidad de alérgeno necesaria para precipitar un ataque en las personas afectadas por la enfermedad y provoca crisis asmáticas en aquellos que sólo padecían rinitis alérgica.
La combinación de gases contaminantes (dióxido de azufre, ozono y óxidos de nitrógeno) y partículas de menos de 10 mieras de diámetro que emiten los motores diesel es especialmente peligrosa y provoca la muerte de personas que sufren asma intensa y otras enfermedades respiratorias. Se desconoce todavía si los gases contaminantes son un factor importante en el aumento del asma.