Diagnostico
Para determinar si una persona tiene asma, el médico deberá averiguar si el grado de obstrucción bronquial varÃa según el momento. Esta tarea se ha simplificado con la aparición de los pequeños neumotacógrafos que el paciente puede usar para comprobar su flujo espiratorio a distintas horas del dÃa. El más utilizado, que precisa receta, es el neumotacógrafo Wright. Se sopla con fuerza en él y se comprueba el flujo espiratorio máximo. Este depende de la edad, el sexo y la altura, y oscila de unos 600 litros por minuto en un hombre joven de altura media y en buena forma hasta unos 300 litros por minuto en una mujer mayor. Las personas que sufren asma registran un flujo máximo menor al despertar que a media tarde, patrón que se repite todos los dÃas. Una variación del flujo máximo entre la mañana y la tarde igual o superior al 15 % confirma el diagnóstico de asma.
Con el neumotacógrafo se comprueban también los efectos del tratamiento, que debe reducir la variación y mejorar el flujo espiratorio máximo en general, ya que éste es menor cuanto más intenso es el asma.
En ciertos laboratorios especializados en función pulmonar se practican pruebas más sofisticadas, como la medición del aire que el pulmón expulsa en un segundo (volumen espiratorio forzado en un segundo, o FEV,); las personas que sufren asma registran valores inferiores. Un aumento del FEV, igual o superior al 15 % tras la inhalación de un broncodilatador confirma ei diagnóstico. El ejercicio o la inhalación de soluciones de histamina se destinan a añadir tensión a los pulmones e inducir un breve descenso de la función pulmonar en los pacientes de asma.
