Alergia al cacahuete
El cacahuete está relacionado con el guisante; no se trata de un fruto seco, sino de una legumbre. Sus frutos van envueltos en una vaina (la cascara) como los guisantes, pero crecen bajo tierra. Se cosechan entre 15 y 18 millones de toneladas de cacahuetes al año, sobre todo en Asia, África y Estados Unidos. Al margen de las alergias, son muy saludables: a igual peso, contienen más proteínas que un bistec. Además, casi ningún otro cultivo comercial proporciona una mayor fuente de aceite comestible. Se tritura con unos rodillos y se prensan las partículas, o bien se utiliza un producto químico para disolver el aceite. Éste, que conserva el alérgeno si no se procesa de un modo especial, se usa en muchos platos preparados, como aceite y también como vehículo para vitaminas y colorantes solubles en grasas.
El cacahuete tiene muchas otras aplicaciones. El aceite de bajo grado se usa en jabones, cremas de afeitar, champús y pinturas, y en la fabricación de nitroglicerina. Bajo el nombre de aceite de aráquido, es un componente de algunos productos médicos, incluidos los dermatológicos que pueden recetarse a personas alérgicas.
Muchos niños que presentan alergia extrema al cacahuete no están expuestos a él antes de su primera reacción, lo que lleva a plantearse cómo se sensibilizaron. El aceite de cacahuete formaba parte de
muchos preparados para biberones, pero actualmente la mayoría ya no lo incluyen.
También parece existir una reacción cruzada entre los cacahuetes y la soja. Esta leguminosa constituye un ingrediente habitual de los preparados para biberones. Es preciso investigar esta cuestión con urgencia.