Cómo usar el inhalador
No siempre es fácil «pillarle el truco» al inhalador. Para administrar la dosis correcta, hay que inspirar al mismo tiempo que se activa el mecanismo que libera el fármaco. Algunas personas no llegan a dominar el método, pero existen muchos dispositivos que facilitan la tarea. Una de las posibilidades consiste en liberar el medicamento en una cámara e inspirarlo desde ahí, de modo que ya no es preciso sincronizar ambas acciones.
Los aparatos que contienen la medicación para el asma en forma de polvo seco son más fáciles de usar, puesto que, tras cargar el inhalador, basta con inspirar el fármaco. Los más populares son: Spinhaler, Disk-haler y Turbuhaler. Asegúrese de usar el inhalador que a usted personalmente le resulte más sencillo de utilizar.
Hasta la fecha, todos los medicamentos necesarios para el tratamiento del asma bronquial precisan receta médica.
Puede inhalar un hroncodilatador cuando lo necesite, en cualquier fase del tratamiento del asma. Sin embargo, si debe hacerlo más de cuatro veces al día, es conveniente que consulte a su médico de cabecera.