Curar con el aire
El ambiente en donde nos encontramos es determinante a la hora de mejorar o empeorar de una enfermedad. Por ejemplo, no es aconsejable que una persona que sufre de reumatismo permanezca una temporada en una región de suelo arcilloso ya que. por ser impermeable al agua, toma húmedo el ambiente. Por lo contrario, se recomendará que, si es posible, habite en zonas de suelo arenoso, permeable al agua y relativamente seco. De la misma manera, alguien que padece de astenia no debe vivir en un lugar de clima regularmente cálido, que tiende a debilitar las fuerzas orgánicas. Este tapo de recomendaciones tienen que ver con la situación geográfica, composición del suelo, condiciones atmosféricas, grado de humedad, pureza del aire, irradiaciones solares, vientos y otros factores.
