La columna vertebral está comprometida en numerosas afecciones que pueden volverse crónicas. Se trata de una estructura anatomofuncional única e indivisible, ya que cuando un sector se afecta (rota o se desplaza milimétricamente) sufre en consecuencia toda ella. Tiene fundamentalmente dos zonas crÃticas: la primera es la cervical, la más importante debido a que cuando no se encuentra en óptimas condiciones, está comprometida habitualmente la memoria, la atención, la concentración, la agudeza visual y auditiva. Múltiples afecciones pueden deberse a la mala ubicación de las vértebras cervicales. Cuando se descartan las causas neurológicas o vasculares, las cefaleas pueden tener causas cervicales. Lo mismo ocurre con los mareos, vértigos trastornos del equilibrio, neuralgias del trigémino y parálisis faciales. Incluso el bruxismo tiene, en un 50% de los casos, la columna cervical como origen.
