Viento: una brisa refrescante estimula el deseo de practicar alguna actividad, mientras que los vientos cálidos y secos producen migrañas. Existen vientos intensos cargados de iones positivos que provocan insomnio y ataques depresivos. En algunos lugares de Europa, estos vientos son un atenuante al juzgar un delito efectuado bajo su influencia.