AJO
El uso de este bulbo como ayuda para mejorar la salud es incluso más antiguo que su uso como alimento.
El propio Hipócrates, el padre de la medicina, hablaba hace varios siglos de las facultades medicinales del ajo, y ponderaba su aplicación como laxante y diurético.
Pero hay más: pueblos tan disÃmiles como los romanos, los griegos y los chinos coincidÃan en señalar al ajo como un efectivo antiparasitario intestinal. Y si esto pudiese sonar a creencias muy antiguas sin sustento cientÃfico, los estudiosos rusos de mediados de siglo han comparado a este bulbo con la misma penicilina.
Gracias a un principio fitoquÃmico denominado alicina, posee un poderoso efecto germicida, entre otras innumerables aplicaciones. Pero no fue sino hasta hace pocos años cuando se publicaron los resultados de un experimento, que empezó a considerarse al ajo como una alternativa natural para ayudar a mantener el equilibrio del colesterol.
El experimento en cuestión se llevó a cabo en la Escuela de Nutrición de Barcelona, España. A un grupo de 120 personas de diferente sexo agrupadas por edad se les suministró diariamente 15 miligramos de aceite de ajo (una manera de utilizar el ajo concentrado). Algunos de los participantes de la experiencia tenÃan elevados niveles de colesterol previos a la prueba. Otros presentaban una leve hipercolesterolemia. El resultado después de dos meses fue una reducción promedio de 17 %, con un efecto beneficioso agregado: el uso del aceite aumentó el HDL y disminuyó el LDL.
Otro estudio efectuado consistió en suministrar cien gramos de mantequilla a cinco personas saludables. Pasados cuarenta y cinco minutos, se registró un nivel promedio de 237,4 miligramos de colesterol, por cada 100 centÃmetros cúbicos en sangre.
Repitiendo la experiencia, pero acompañando la ingestión de la mantequilla con la denominada sal de ajo. el nivel de colesterol medido a los cuarenta y cinco minutos fue de 212,7 miligramos.
Los especialistas sostienen que aún es necesario profundizar en la investigación de las presuntas propiedades del ajo para reducir el colesterol, para proponerlo como un componente dietario efectivo. Mientras tanto, los indicios están demostrando que su uso puede resultar beneficioso, siempre y cuando no se use como sustituto de otros compuestos de efectividad comprobada.
