El centeno le brinda al organismo vitaminas y minerales, además de Usina, un aminoácido que favorece el metabolismo y que promueve el crecimiento. Antiguamente, el centeno era el cereal más utilizado en la cocción de panes. La harina de centeno se agrega en una menor proporción (40 por ciento) en relación con la del trigo (60 por ciento).
La incorporación de este alimento genera un sabor más intenso y brinda las propiedades presentes en él (por ejemplo, el centeno se caracteriza por regular el fluir de la sangre). Además, es destacable su aporte en pentosanos (sustancias que absorben el agua de la harina), los cuales proporcionan gran viscosidad a la masa. Otro dato interesante es que la harina de centeno integral aporta menos gluten que la de trigo y promueve (en la masa) la formación de unas bacterias de ácido láctico, por lo que los panes resultantes son más compactos, consistentes, esponjosos y duraderos.