Jugar con una mascota
Como forma de relajación, interactuar con mascotas disminuye la presión sanguínea, por lo menos de manera temporal. ¿Por qué? Pues bien, las relaciones humanas son más demandantes que las relaciones con animales; esto hace que nos relacionemos con una mascota sin presiones ni vernos obligados a recompensar a la mascota por su afecto, como sí sucede con las personas.
Es importante que el animal sea nuestra mascota,ya que encontrar y jugar con mascotas ajenas no ejerce la misma influencia sobre el organismo: se necesita establecer una intimidad y confianza que sólo es posible cuando se convive con el animal.