Los peligros del cigarrillo
Fumar no afecta directamente la presión arterial, es verdad. Pero además de ser un hábito muy desagradable, daña el  sistema cardiovascular, y por lo tanto empeora las consecuencias de la hipertensión.
Dejar de fumar no es fácil, por supuesto. Es una adicción y debe enfrentarse como tal. Pero, afortunadamente, hoy en día hay disponibles múltiples métodos para abandonar el cigarrillo: terapia, parches de nicotina, grupos de apoyo… la lista es interminable.