LEY DEL REDONDEO: NO PIERDA, GANE

El redondeo es una maniobra ilegal que, con la excusa de hacer más rápidas algunas transacciones comerciales, perjudica enormemente a los consumidores. La cuenta es  sencilla: si algo vale $ 1,99, el comerciante lo cobra $ 2 y nadie se anima a cuestionarlo. Lo curioso es que la ley dice lo contrario: las diferencias menores a cinco  centavos en transacciones comerciales deben darse a favor del consumidor. O sea, si el vendedor no tiene él o los centavos para devolverle, tendrá que redondear hacia abajo. Así, un usuario que compra en un almacén por $ 0,98 centavos y paga con una moneda de un peso, deberá recibir cinco centavos de regreso, si es que el comerciante no tiene cambio. Por eso, nuestra tarea como consumidores es pedir el vuelto y el redondeo a nuestro favor, reclamar con la empresa telefónica por los pulsos que nos sobraron pero no alcanzan para hacer una llamada, y no aceptar caramelos o chicles en lugar de las monedas que le corresponde entregarnos al kiosquero. Al cabo de un año, habremos perdido $ 27 menos.