Las propuestas medicinales
Hasta el momento las terapias indicadas por los cardiólogos para bajar los niveles de colesterol en personas con riesgo cardíaco, actuaban reduciendo sólo la lipoproteína de baja densidad (el colesterol malo); los resultados de estas terapias no eran significativos sobre el colesterol bueno y los triglicéridos en sangre. En síntesis, aunque se lograba reducir hasta el 30 por ciento el riesgo de enfermedad coronaria, se necesitaba algo más.
La respuesta llegó con la aparición del ácido nicotínico, una sustancia conocida por tener la capacidad de aumentar el colesterol bueno -ese que limpia el sarro de las arterias-. El ácido nicotínico -que no tiene nada que ver con la nicotina a pesar de su nombre-, eleva el colesterol bueno en un 26 por ciento, algo que ningún otro medicamento había logrado hasta el momento. Además, esta droga disminuye en un 39 por ciento los triglicéridos y en un 17 por ciento el colesterol malo.