Los ritos para entrar a un nuevo hogar pueden asegurarle un futuro pleno de felicidad. Sepa qué debe hacer.

Siempre se creyó que las mudanzas remueven energías muy poderosas. Es por eso que en el pasado se practicaban conjuros para despedir la antigua casa y bendecir a la nueva. Hoy en día, la creencia popular indica que hay que tener en cuenta las condiciones climáticas del día de la mudanza, ya que pueden decidir el futuro de la nueva casa. Una tormenta, por ejemplo, augura mucho dinero y prosperidad. Cambiar la casa en Luna Creciente indica que nunca faltarán provisiones en el hogar, mientras que un día lluvioso marcará emociones muy intensas.
Antes de abandonar el antiguo hogar, es muy importante que deje en algún rincón de la casa tres monedas doradas, sin importar el valor de las mismas. Del mismo modo, es decisivo que los primeros objetos que entren en la nueva casa sean alimentos (pan, queso, sal, frutas y azúcar) que dispondremos en una canasta. Esta simple medida no sólo da suerte, sino que además asegurará la fortuna en la vivienda, donde no faltará el dinero y jamás se pasará hambre. Además, es recomendable hacer ingresar una escoba por una ventana de la casa a estrenar, para desterrar la mala fortuna. Por último, el día elegido para la mudanza también es relevante: el lunes asegura pocas pesadillas, el martes aportará poderes intelectuales; por su parte, el miércoles aumentará la pasión, el jueves aumentará el dinero y el viernes brindará armonía. En cuanto al fin de semana, se cree que el sábado no es portador de buena suerte, por lo tanto, habría que evitar las mudanzas en ese día, mientras que los domingos prometen prosperidad y buena suerte.