Isoflavonas
Muy eficaces tanto en la prevención como en el tratamiento de las alteraciones de la menopausia.

Las isoflavonas -sustancias vegetales de origen no esteroideo- son fitoestrógenos englobados en el gran grupo de los bio-flavonoides. Se extraen básicamente de la soja (genisteína, daidzeína y gliciteína), así como de la alfalfa (coumestrol), la cimicífuga, el dong quai y el ñame. Su acción es la de competir con los receptores estrogénicos para poder entrar y actuar en las células. Esto hace que estén especialmente indicadas:
• A la hora de regular los estrógenos: Como su acción es de 10(1 a 1.000 veces inferior a la éstos, reducen los síntomas que pueden causar, sobre todo durante la menopausia: sofocos, hipertensión, hipenolcslerolcmia, etc.
• Por sus beneficios cardiovasculares: Disminuyen el colesterol y pueden prevenir accidentes coronarios.
• Para inhibir los procesos mutagénicos: 1 -genisteína inhibe el crecimiento de las células mal formadas, posee una acción antioxidante e impide la angiogénesis (proliferación de vasos sanguíneos que alimenta el cáncer).
Sin embargo, deben tenerse en cuenta una serie de precauciones:
• Pueden prolongar la menstruación entre uno y cuatro días y pueden hacer que aumente el sangrado.
• Su ingestión está contraindicada durante el embarazo y la lactancia, ya que las isoflavonas poseen una acción tonificante sobre el útero.
A pesar de que la dosis necesaria para conseguir electos clínicos no está establecida, se cree que 50 mg/día es suficiente para obtener resultados comprobables en mujeres premenopáusicas. En patologías más graves puede aumentarse esta dosis, siempre que el especialista lo considere oportuno.