Un sistema lleno de sentido.
A primera vista la teorÃa dietética china resulta extraña, primitiva o poética. Acostumbrados a la concreción de la dietética occidental, que sólo expone lo que resulta tangible, aunque sea bajo el microscopio, las energÃas yin y yang o los cinco elementos esenciales parecen estar demasiado alejados de la realidad. Sin embargo, una mirada más atenta descubre el realismo, la lógica y la profundidad de la sabidurÃa china. Es sabido que las plantas, por ejemplo, toman la energÃa del sol (Fuego), el Agua, los aportes orgánicos del suelo (Tierra) y los minerales (Metal), transformándolo y almacenándolo todo en sus fibras (Madera). Portante, cuando se consumen alimentos, estas «energÃas» se liberan realmente y nutren el organismo humano.
Al fin y al cabo el cuerpo está compuesto por los mismos elementos y está sujeto a idénticas leyes que el cosmos. Por eso los sabios chinos eligieron las mismas palabras para referirse a los fenómenos que tienen lugar dentro y fuera del cuerpo. El diagnóstico y tratamiento chinos pueden parecerse más a un parte meteorológico que a otra cosa, y no por ello son menos verdaderos.