Realidad cuántica.
Es posible que muy pronto la ciencia occidental pueda avanzar en el conocimiento de las energías sutiles. La dietética actual se basa en observaciones por encima del nivel molecular, según los parámetros de la física clásica de Newton. Pero, desde los hallazgos de la física cuántica, se sabe que en el nivel subatómico lo material se transforma en energía o vibración electromagnética. Lo que al ser humano le parece sólido y real es porque vibra con una frecuencia lenta. Los líquidos y los gases lo hacen algo más rápido, y el sonido y la luz aún más. Las energías sutiles de los alimentos pueden corresponderse con frecuencias de vibración imperceptibles para los sentidos y para la tecnología actual. También es de suponer que la acción de estas energías influya sobre los procesos más íntimos y sutiles del cuerpo, tales como la actividad mental o aquellos que relacionan distintos órganos y sistemas entre sí, independientemente de los nutrientes que aporte el alimento.