Matemática anti cáncer:
Realizando un tratamiento experimental basado en fórmulas matemáticas, el profesor español de física teórica y matemático, Antonio Bru, logró salvar la vida a un enfermo terminal con cáncer en el hígado y a otro enfermo de cáncer de piel. En febrero de 2004, Bru inició un tratamiento experimental que permitió a un profesor de 56 años que estaba desahuciado por un cáncer de hígado, hepatitis C y cirrosis, reponerse en unos meses mediante un medicamento existente en el mercado que fortaleció sus defensas naturales. La teoría de Bru se basa en la idea de que el crecimiento de los tumores es lineal, es decir, que su radio medio crece distancias iguales en tiempos iguales. Hasta el momento, la ciencia considera que el crecimiento tumoral se da exponencialmente.
Según Bru, los tumores crecen en la frontera con el tejido humano. De esta forma, el tratamiento para la enfermedad consiste en aplicar un fármaco ya conocido que estimula la médula ósea y aumenta la cantidad de glóbulos blancos (neutrófilos) en la zona afectada, bloqueando esos espacios fronterizos. Así, el tejido enfermo remite cuando es atacado por los anticuerpos. Los neutrófilos son uno de los cinco tipos de leucocitos en la sangre.
El español aplicó una serie de herramientas matemáticas al estudio de los contornos de los tumores para explicar su desarrollo en el cuerpo humano. De esta forma logró verificar que los tumores se expanden a través de un desarrollo en la frontera con los tejidos sanos. El científico demostró que el contorno de cualquier colonia de células en cultivo, y de los tumores, es un fractal, una curva que adopta la misma forma vista de cerca o de lejos.
Estas fórmulas matemáticas, aplicadas a la dinámica del crecimiento de un contorno de un tumor, permitió a Antonio Bru deducir que el tejido enfermo avanzaba en la zona fronteriza con los tejidos sanos.
Si bien la comunidad científica tomó con precaución estos descubrimientos, se abre una nueva vía de investigación para el tratamiento de esta enfermedad.