A pesar de la creencia popular, el clima frÃo no provoca los resfrÃos. Sin embargo, la mayorÃa de las veces éstos se producen en otoño o invierno debido a que las personas se encuentren más tiempo en lugares cerrados, donde no existe una adecuada ventilación y, por lo tanto, el virus se propaga más fácilmente. Además, el bajo nivel de humedad de estas estaciones provoca sequedad en las fosas nasales y las hace más susceptibles.
Existen muchos tipos diferentes de virus que provocan el resfrÃo común. De hecho, más de 200 variedades diferentes pueden ser el origen de los sÃntomas de esta enfermedad. El virus más común es el rinovirus. Otras causantes son los coronavirus, el de la parainfluenza, adenovirus, enterovirus y el sincitial respiratorio. El resfrÃo se contrae cuando algunos de estos agentes externos, ingresan al organismo a través de algunas de las siguientes vÃas:
⢠VÃa aérea: Si una persona resfriada estornuda o tose, pueden quedar en el aire pequeñas cantidades del virus que, al ser respiradas, se adhieren a las membranas nasales.
⢠Contacto directo: Tocar a una persona infectada y luego llevarse las manos a la nariz, la boca y los ojos, es una vÃa de entrada del virus. Lo mismo puede ocurrir al tocar un objeto que fue manipulado por un resfriado.
Los sÃntomas:
Una vez que el virus entra en el cuerpo, aparecen los primeros sÃntomas: aumento en la producción de moco, inflamación del epitelio de la nariz (lo cual dificulta la respiración y causa congestión nasal), estornudos (debido a la irritación de la nariz) y tos (a causa del aumento de mucosidad que gotea en la garganta).
Los estornudos y la mucosidad cumplen el rol de expulsar o arrojar los gérmenes fuera del organismo. Si la enfermedad no pasa a mayores, todo continúa con la inflamación de la mucosa de las fosas nasales y los orificios por las que éstas se comunican con los senos paranasales. Pero, frecuentemente, suele aparecer una segunda infección provocada por bacterias. En este caso se ven afectadas la laringe, la tráquea y los bronquios. Es cuando la voz se vuelve ronca, la garganta comienza a molestar y resulta difÃcil respirar.
Los sÃntomas de un resfrÃo empiezan de uno a tres dÃas después del contagio, y suelen durar entre una y dos semanas. Si bien en cada persona pueden aparecer diferentes reacciones, a menudo la congestión nasal puede acompañarse de dificultad para dormir, fiebre, molestias en la garganta, ojos llorosos, huesos y músculos doloridos, dolor de cabeza y cansancio. Estos sÃntomas suelen aparecer con mayor frecuencia en bebés y niños, ya que el sistema inmunológico de los adultos los pueden reducir ostensiblemente.
