Los trabajos que más dañan la piel:
Productos tan habituales como jabones, aceite, pescados, alimentos cárnicos, frutas y verduras pueden afectar a la piel de quienes los manipulan y dar lugar a numerosas dermatitis.
Estos productos y materiales provocan en los profesionales que trabajan a diario con ellos problemas de la piel como la dermatitis e incluso alergias.
