Con la nueva generación de fármacos despÃdase de la depresión ¡para siempre!.
La depresión es el trastorno psiquiátrico más frecuente, incluso más común que otras enfermedades orgánicas como la diabetes o la hipertensión. El diagnóstico es siempre clÃnico, basándose en los datos y sÃntomas que refieren los pacientes. Su frecuencia en la mujer es el doble de la del hombre y aparece tasto en las depresiones severas, también llamadas mayores, como en el caso de las menores (sus sÃntomas son de menor gravedad). Por suerte, los fármacos de nueva generación, junto con la psicoterapia, permiten curarla y no volver a padecerla.
Uno de los aspectos más importantes es que la enfermedad depresiva no puede confundirse con lo que habitualmente llamamos “depre”, que no es otra cosa que un estado bajo de ánimo. La depresión, según Berta RÃos, jefe del Servicio de PsiquiatrÃa del Hospital de Móstoles, en Madrid, “es un conjunto de sÃntomas fÃsicos, junto con otros psÃquicos, en torno a un núcleo central en el que se encuentra la tristeza patológica, que se acompaña de: sensación de vacÃo, sentimiento displacentero, falta de apetito, insomnio y pérdida de interes, entre otros sÃntomas”. RÃos también hace hincapié en que es necesario diferenciar la depresión de otros estados que pueden ocasionar o ir acompañados de^Ãntomas depresivos. “A veces, un cáncer de páncreas puede debutar con un cuadro depresivo antes de dar la cara la enfermedad de base. Otros procesos, como la anemia o el hipotiroidismo, o fármacos como los anticonceptivos orales, los hipotensores o los digitálicos, pueden ir acompañados de episodios depresivos que remiten cuando se atiende la causa que los produce”.
