
La alergia, (también conocida como hipersensibilidad inmediata) se define como una “sensibilidad anormal a una sustancia que es generalmente tolerada y considerada no dañina” Se estima que uno de cada cinco argentinos padece algún tipo de enfermedad alérgica, de cualquier tipo, y que la incidencia de estas enfermedades está aumentando. Llamamos alergia a una reacción anormal frente a ciertas sustancias, denominadas alérgenos. Estos alérgenos, al ser inhalados, ingeridos o tocados, desencadenan una reacción del sistema inmune.
Alérgenos y reacción inmune
El sistema inmune actúa como mecanismo de defensa del cuerpo,en contra de las innumerables sustancias “extrañas” que se encuentran presentes en el aire que respiramos, la comida y las cosas que tocamos. Dentro de este inmenso grupo de cuerpos extraños, el término alérgeno se refiere a esas sustancias que principalmente desencadenan una respuesta inmunoalérgica. TodavÃa se desconoce porque algunas sustancias son alergénicas y otras no, ni porque sólo algunas personas desarrollan una respuesta alérgica tras la exposición a alérgenos. Una caracterÃstica esencial del sistema inmune humano es su habilidad para desarrollar reconocimiento inmunologÃa) y memoria.Una vez que las células del sistema inmune encuentran una sustancia extraña y la reconocen como tal, ese contacto inicial será por siempre”recordado”. Si esa sustancia especÃfica es encontrada nuevamente, la respuesta del cuerpo será mucho más rápida e intensa, como resultado de los mediadores quÃmicos producidos por las células de memoria que se activan ante la reexposición, y las cuales, en un momento, dado amplifican la respuesta activando otras partes del sistema inmune.
Otro mecanismo por el cual el sistema inmune nos ayuda a defendemos contra los materiales extraños incluye la producción de millones de anticuerpos diferentes (también llamados inmunoglobulinas). Cada anticuerpo tiene la habilidad de reconocer y unirse a una sustancia extraña especÃfica y única. Los anticuerpos circulan en la sangre y están presentes en casi todos los lÃquidos corporales donde ayudan a”capturar” y prevenir la entrada de material extraño no deseado. En los humanos, el anticuerpo de tipo IgE es el responsable de la mayorÃa de las reacciones alérgicas. A pesar que las personas alérgicas frecuentemente tienen niveles muchos más altos de IgE en su sangre, que los no alérgicos,los valores se solapan ampliamente entre estos dos grupos. Una persona alérgica puede tener niveles muy altos de anticuerpos de IgE para uno o pocos alérgenos especÃficos, sin tener niveles elevados de IgE total en su sangre. Por esto, el usar los valores de IgE total para diagnóstico, son limitados. Los niños cuyos padres padecen alergias, tienen una probabilidad mayor para desarrollar esta patologÃa.
Reacciones e inflamación
Una persona que ha desarrollado anticuerpos IgE para que reconozca uno o más alérgenos (polen, hongos, acaras del polvo, etc.) se dice que está sensibilizado a estos alérgenos. Las moléculas alérgeno-especÃficas de IgE viajan por la sangre hacia los tejidos, en donde cubren la superficie de las células cebadas. Hasta 500.000 anticuerpos IgE, con diferentes especificidades, podrÃan estar presentes sobre la superficie de una sola célula cebada, permitiendo entonces, a cada célula, reconocer varios, diferentes y únicos alérgenos. Las células cebadas que se encuentran en forma abundante, especialmente en el revestimiento de la nariz, ojos, pulmones y tracto digestivo, se activan cuando moléculas de alergeno hacen contacto fÃsico con anticuerpos IgE sobre la superficie de una célula capaz de reconocer alérgenos especÃficos. Entonces, las células cebadas de un individuo que ha desarrollado anticuerpos IgE para el antÃgeno de gato, no serÃan activadas por exposición al polen de la ambrosÃa. Muchos de los sÃntomas de las enfermedades alérgicas crónicas, tales como edema o inflamación, actividad excesiva de glándulas mucosas e hiper respuesta a estÃmulos irritantes, son debidos a la inflamación crónica por exposición repetida a alérgenos. Una reacción alérgica se inicia cuando las moléculas de alérgenos se ponen en contacto y activan las células cebadas,cubiertas por el alérgeno-especÃfico IgE. Una vez activada, la célula cebada libera una variedad de potentes mediadores quÃmicos, todos ellos con propiedades inflamatorias. Estos incluyen quÃmicos como la histamina (de ahà el uso terapéutico de antihistamÃnicos), leucotrienos y prostaglandinas, asà como c¡toquinas (moléculas proteicas las cuales sirven como reguladores de las interacciones celulares).
Uno de los avances más importantes, ha sido el reconocimiento que las reacciones alérgicas producen inflamación de los tejidos en los cuales se llevan a cabo. Una reacción alérgica desencadena una cascada de eventos, comenzando con la liberación de mediadores de una célula cebada activada. Estos entonces reclutan otras células inflamatorias del torrente sanguÃneo, para invadir áreas donde ellos con otras células locales vecinas, liberan mediadores quÃmicos adicionales, lo cual resulta en la inflamación de los tejidos involucrados.