Aspectos psíquicos.
Cada uno de los cinco elementos, además de estar relacionado con los órganos y los sabores, también está vinculado con aspectos psíquicos. La madera se relaciona con la ira, mientras que el metal lo hace con la tristeza, la tierra con la preocupación, el fuego con la alegría y el amor, y el agua con el miedo y la voluntad.
De todo lo explicado se deduce que es necesario conocer las cualidades energéticas que dominan el propio cuerpo y el estado de cada órgano para confeccionarse una dieta sana según la medicina tradicional china. Uno mismo puede determinar si su naturaleza es más fría/yin (frío en el cuerpo, poca sed, lengua blanquecina, manos y pies fríos, resfriados sin fiebre…) o más caliente/yang (estreñimiento, dolor de cabeza, sed intensa, agitación, pulso rápido…). Sin embargo, el diagnóstico afinado sólo puede hacerlo un especialista, sobre todo en lo que respecta al estado de los órganos. También es importante saber que las diferentes estaciones e incluso las horas del día influyen sobre el flujo de la energía. No obstante, la apetencia exagerada por uno u otro sabor lévela el estado energético del órgano correspondiente.
En un menú chino están presentes varios sabores con el fin de mantener el equilibrio en todo el organismo. Si se conocen los propios puntos débiles, se pueden seleccionar los alimentos que tonifiquen o dispersen la energía de los órganos. Pero las elecciones personales pueden realizarse dentro de unas proporciones que garantizan cierto equilibrio:
• 50% de cereales.
• 20% de verduras.
• 10% de legumbres y semillas.
• 10% de frutas y frutos secos.
• 10% de productos de origen animal, preferentemente pescado.