Prímula (Onagra): es uno de los aceites más mportantes para el cuidado de la piel que nos brinda a naturaleza. Es muy rico en ácido gammalinoléico que es un precursor directo de las prostaglandinas (las íormonas). Este aceite es jn regulador del sistema íormonal. Su regular ingestión, de dos a tres veces al año, durante veintiún días seguidos, ayudará en casos de eccemas, psoriasis y acné, pero además, tiene una acción antienvejecimiento y propicia la eliminación de las arrugas de la piel. Aceite de almendras: En su estado puro, es ideal para realizar cualquier masaje, ya que deja la piel muy suave e hidratada. Permite añadirle aceites esenciales, por lo que podemos escoger la esencia que más nos guste y elaborar nuestro propio aceite corporal, añadiendo unas seis gotas a una cucharada sopera llena de aceite de almendras. Para los cabellos secos lo aplicaremos directamente, lo que les aportará brillo, suavidad y nutrición