La unión de los labios puede llegar a convertirse en algo cotidiano, que en última instancia pierde el sentido que merece. Pero si se mira más allá de lo superficial, podrá descifrarse un poder mucho más fuerte. Los besos eróticos pueden ser una profunda invitación al amor, sin proferir palabras.
La creencia de que el beso es un mero trámite que puede emplearse como saludo a cualquier persona de la misma manera que al ser amado es puramente occidental. Sin embargo, para las sociedades de Oriente no significa lo mismo. Consideran que el hecho de besarse es una acción muy privada, una parte muy seria e inalienable de la comunión sexual.
El maestro del Tao del amor, Wu Hsien, nos proporciona muchos detalles acerca de los besos eróticos y apasionados en su ensayo La libación de los tres picos . Esos picos producen esencias que resultan muy importantes para la armonÃa del Yin y del Yang, y para la estructura metafÃsica total del taoÃsmo.
PRIMEROS PASOS
El más elevado se denomina “pico del loto” (labios). Según los taoÃstas, su libación, denominada “jade primaveral“, surge de dos orificios situados debajo de la lengua de la mujer. Cuando un hombre la lame con su lengua surge de sus manantiales. Presenta un aspecto transparente y es en extremo benéfica para el hombre.
LA RELAJACIÃN Y EL GOCE
El siguiente beso se denomina “los dos picos gemelos” (pechos). Su libación, “nieve blanca“, procede de los pezones de la mujer. Es de color blanco y de gusto dulce. El beberlo no sólo es beneficioso para el varón, sino que aún puede serlo más para la mujer. Fortalece la circulación sanguÃnea femenina y regulará sus perÃodos. Relajará su cuerpo y alma, y la apaciguará y hará feliz. Afectará a la producción de lÃquidos tanto de su “manantial florido” (boca) como de su puerta oscura (vulva). Es la más superior de esas tres libaciones. Si la mujer no ha alumbrado aún un hijo y no ha secretado leche, su efecto será incluso mejor.
EL PLACER DEL ÃXTASIS
El más inferior se denomina “pico del hongo púrpura“, “caverna del tigre blanco” o “puerta oscura” (vulva). Su libación “flor lunar” se halla a salvo en su “palacio del Yin” (útero). Su lÃquido es muy lubricante. Pero la puerta del “palacio del Yin” se encuentra casi siempre cerrada. Sólo se abre cuando la mujer se encuentra muy a gusto, hasta el extremo de que su rostro enrojece y su voz constituye sólo un murmullo. En ese momento empieza a fluir la libación. Al mismo tiempo, el pico de jade del varón se retira dos centÃmetros y medio, pero continuará sus empujes al mismo tiempo que besa la boca de la mujer o sus pezones. Quien conoce el Tao se percata de todo esto, pero no se deja arrebatar por la pasión. La pareja aparentemente está absorbida por la lujuria. Pero no se trata de una lujuria terrenal, y ésta es la razón de que se beneficien de ella…
